jueves, 5 de enero de 2012

HISTORIA

En este apartado vamos a incluir datos históricos de Valdeperdices y San Pedro de la Nave ya que su historia está ligada desde muy antiguo.

Agradecemos especialmente a Luisa Román y Pedro Berrocal su aportación, tan importante para la elaboración de este apartado. ya que esto les ha supuesto gran cantidad de horas de trabajo.

Espero que os guste y sepáis valorar el esfuerzo para su elaboración.
Jose m Gregorio

DECRIPCIÓN DE VALDEPERDICES EN 1884
(Guía sinóptica, estadístico geográfica de las poblaciones y parroquias de la Diócesis de Zamora y Vicarías de Alba y Aliste Por el Licenciado Don Faustino Gómez Carabias... )






En todos los textos antiguos conservamos su redacción original, por lo que se ven diferencias ortográficas importantes con la ortografía actual. También hay que tener en cuenta que el escribiente comete faltas de ortografía, ya que no tenía porqué ser un instruido; simplemente debía tener buena caligrafía.



VALDEPERDICES: LAS PRIMERAS TIERRAS DEL SEÑORÍO ECLESIÁSTICO
Valdeperdices es uno de los primeros lugares que aparecen  vinculados a nuestra diócesis de la nueva fundación del Rey Alfonso el Magno. Su nombre, sus tierras y sus vasallos van a ser los primeros de la naciente diócesis en la llamada Edad Media. Y a pesar de su lejano origen, escondido en su refugio sobre el Esla, ha  formado una unidad con sus vecinos a la sombra de San Pedro de la Nave, paso y refugio sobre el río hasta la llegada de la gran revolución industrial, donde no sólo las tierras, sino también las piedras, venerables testigos de la historia, van a sufrir la lenta invasión de las aguas, en aras del progreso. En su rincón, tierra y vasallos han vivido las vicisitudes de la historia en silencio. Y sólo la última convulsión del siglo pasado pareció inquietarles brevemente, para volver, luego, a su quietud y a su vida. Sin embargo, en los más antiguos documentos conservados, Valdeperdices figura entre los primeros, quizás por  su situación frente al río, en decidir su propio destino.
SUELOS MODERNOS
El pequeño término de Valdeperdices correspondía, en su totalidad, a terrenos primarios el “Ordovicio” Medio y Superior, constituidos por pizarras, sobre las que destacan arcillas arenosas del “Mioceno Medio”. Es difícil establecer, en muchos casos “ordovicenses y silúricos”, por su uniformidad en la dirección dominante Noroeste, debido al entrelazado que existe entre estas rocas, como consecuencia de lo complicado de los plegamientos hercinianos y las posteriores fracturas del plegamiento alpino. No obstante, el Esla se fue  introduciendo  muy próximo  a las zonas de contacto, quedando una parte de estas rocas en su margen izquierda, sobre cuyos terrenos descansan las tierras de Valdeperdices.
Las arcillas arenosas miocénicas, que se acercan por el Noreste de su término,  constituyen los bordes del “Mioceno” que forman  las Tierras del Pan en los manchones del norte del Duero y son las tierras aptas para el cultivo de cereales y de la vid, principalmente.
La descomposición de las pizarras de lugar a relieves muy redondeados, sólo el roquedo aparece en toda su agresividad allí, donde pizarras y cuarcitas se intercalan. En cuanto a la composición de los terrenos terciarios, están constituidos, principalmente, por materiales detríticos gruesos y muy gruesos con matriz arenosa, gredosa y arcillosa más el principal componente, el cuarzo.
La vegetación principal la ocupa el roble y la encina, a pesar de la deforestación constante, hasta hacerlo desaparecer prácticamente, es  zona   de transición, donde aparecen las especies entrelazadas, aunque el límite geográfico entre una y otra especie lo marque el Esta. La escoba o la retama brota espontáneamente en laderas y lindes, y de los cereales, el trigo y la cebada y antaño las legumbres, con los pastos dedicados al ganado lanar y vacuno. El término, dividido en dos hojas, como ha sido tradicional, bajo la fórmula, muy usada entre las gentes del campo de “año en vez”, o sea, de la  hoja y el barbecho.
El Esla invadió las partes bajas de sus riberas, donde los huertos y linares constituyeron, un día, el elemento fundamental  de su vida y desarrollo. Hoy, la silueta del gigantesco embalse da la sensación de un multitudinario dragón de miles de cabezas y de brazos que constituyen un caprichoso dibujo sobre las hojas de los mapas.

EL PUEBLO, UN LUGAR ESCONDIDO
Su altitud media anda sobre los 700 metros. El mismo  lugar está a 715. De Sur a Norte, corre el Arroyo del Roble, que pasa lamiendo las casas del pueblo por el Este, conservando, en su pagos, una rica colección de nombres, tan significativos  como interesantes.
Valdeperdices es una pequeña fortaleza escondida entre las primeras irregularidades que el Arroyo del Roble ha excavado camino del Esla. Las pizarras afloran, de cuando en cuando, formando crestones de ocre oscuro y como sembrados a voleo, los restos de cuarzo blanco y lechoso de los terrenos silúricos, un blanco exagerado,  que destaca sobre el terreno a larga distancia y que, cuando forma parte de las construcciones, le da un aspecto de insólito capricho. Las calles son laberínticas como corresponde a un núcleo concentrado alrededor de su iglesia que apenas destaca sobre el caserío.
La cuesta es la característica principal de la geografía urbana y, por abajo, pasa el Arroyo lamiendo las casas, clavándose y haciendo su camino por las pizarras del subsuelo. Los restos de algunas alamedas(1)  señalan el cauce  que han marcado los huertos en su caminar hacia el río.

(1) Por ejemplo, lo que en el pueblo llamamos Los Huertos; antaño vivos y llenos de negrillos esbeltos y hoy muertos por la enfermedad de la grafiosis, que se han convertido en un recinto plagado de maleza inmpenetrable (Jose m Gregorio)

Dos elementos constituyen, fundamentalmente, la materia prima de sus construcciones: de un lado, la pizarra que, cuidadosamente colocada, le da un aire de cuidada mampostería mientras, en medio, y alternando con la geométrica estructura de las pizarras, aparecen, de vez en cuando, los cuarzos blancos, tan blancos  como su propia estructura y que rompe la oscura fábrica de las antiguas construcciones. Antes de llegar los materiales modernos del ladrillo y el cemento, estos pueblos, asentados sobre terrenos de pizarra, ofrecían un aspecto de uniforme cromatismo que les caracterizó siempre, ofreciendo una belleza distinta que no siempre es  apreciada, siendo una de las características más destacadas.
Su iglesia es un sencillo monumento, donde los mismos elementos de la pizarra y el cuarzo constituyen el elemento de su fábrica. Apenas si destaca en algunos sillares, que vemos en la pequeña espadaña que la remata. Un pequeño portal le sirve de entrada y un sencillo arco de medio punto, al lado del mediodía de la entrada. Está formada por una sola nave, dividida en dos cuerpos: la cabecera, que constituye la mitad de la nave con cubierta de madera a cuatro grados y un arco apuntado que nos sitúa en los albores del siglo XIII, la separa  del resto,  rematada, al fondo por una sencilla tribuna. 
Un retablo mayor, de un solo cuerpo y muy sencillo, corresponde al siglo pasado de estilo neoclásico, Al lado de la epístola se encuentra otro similar y en el del evangelio, el que ocupa una imagen de bastidor, cuya fiesta se celebra, según la tradición, en la última semana de septiembre; es la fiesta del Ofertorio, fiesta dedicada al Rosario, y que nace como consecuencia de la famosa Batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571), fiesta que se ha conservado por tradición con más fuerza en las zonas ganaderas que en las de Campos de Pan, aunque, en este caso, Valdeperdices corresponda a esta última.
La iglesia está dedicada a la Virgen de  la Asunción, y tuvieron derecho de presentación sobre los Benitos de Zamora.
El señor Avelino Nieto nos recuerda que en la sacristía se conserva una cruz parroquial, de metal, con adornos tribulados. En el árbol y en los  brazos de la misma, tuvo relieves que se han perdido. En el anverso está el Crucificado y, según todas las características, corresponde al gótico, entre el siglo XIII y el XIV. Al lado Norte, hay restos del Sagrado, lo cual nos indica que, alrededor de la iglesia existió, como de costumbre, el cementerio.

Nota: Esta es la descripción de la antigua iglesia. Hoy, restaurada completamente, sólo conserva de la antigua el campanario. (Jose m Gregorio)

UNA LARGA HISTORIA
Valdeperdices, es uno de los núcleos de población más antiguos que podemos localizar y documentar en los alrededores de la ciudad de Zamora fundada por Alfonso III en el 893, ya que el primer  documento corresponde al año 907 y el núcleo ya estaba consolidado como tal. Don Claudio Sánchez Albornoz, en su obra tantas veces citada, “Despoblación y…” nos dice: “En el año 907, Alfonso III dio la Villa de Perdices al Monasterio de San Pedro y San Pablo fundado en el lugar de Tunis, territorio de Zamora, que por su identificación geográfica se identifica con un nuevo cenobio surgido junto a la vieja y abandonada iglesia de San Pedro de la Nave. Y parece  seguro  tal abandono, porque la iconografía de la misma no permite suponer que hubiese sido primitivamente consagrada al Príncipe de los apóstoles”.
Alfonso III dona todas estas tierras del norte del Duero a la renacida diócesis. Tierras y vasallos que van a permanecer unidos como señorío eclesiástico a la iglesia, hasta la época de la desamortización de Mendizábal.
Tierras y vasallos construyeron, fundamentalmente, una de las primeras propiedades de la Diócesis, más las dehesas. Y los cotos y dehesas que rodean estos términos, constituyen la mejor prueba de lo que nos dicen los primeros  documentos.
En el Archivo de la Catedral de Zamora, se conserva un documento que lleva fecha de 1222, por el que vemos que el abad Pedro y el Convento de Celanova, llegan a un acuerdo con el arcediano de San Isidoro sobre el valor de pedido y de la procuración correspondiente a éste, en las iglesias de Valdeperdices y de San Pedro del Esla. Dichas iglesias pagarían anualmente una fanega de trigo, otra de cebada y una más de centeno.
La última etapa desamortizadora, corresponde a la adquisición, por los pueblos  colindantes del llamado Monte concejo, lugar que, por otra parte, va ya vinculado a la famosa tradición  del martirio de San Boal y 62 compañeros, el año 280 de nuestra era, con fecha del 20 de abril y, cuyos restos, según los investigadores, se conservaban en la iglesia de San Torcuato.
El Monte concejo fue parcelado últimamente, y las parcelas fueron adquiridas por los pueblos colindantes. Así, Valdeperdices adquirió las parcelas números 6,7,8 y 9. Posteriormente, de las cinco parcelas adjudicadas a la familia Martín Pascual, Almendra adquirió la 14 y 15, mientras que  Valdeperdices  adquirió las 11, 12 y 13.
Vinculado siempre administrativamente a San Pedro de la Nave como cabecera de ayuntamiento, las obra del embalse de Ricobayo, produjo un cierto desajuste humano y económico. Desajuste que se va a compensar, relativamente, a lo largo del periodo de obras y la proximidad de la capital. Sin embargo, a pesar de  esta cercanía, Valdeperdices va a tardar mucho tiempo en disfrutar de escuela primaria, hasta bien entrado el siglo. Su discreto aislamiento le ha hecho pasar como desaparecido en su histórico rincón.

SUS CENSOS DE POBLACIÓN MÁS CONOCIDOS
Dependiente, desde el final del siglo IX, de la Diócesis, y constituída una unidad con el resto de los núcleos de Almendra (San Pedro de la Nave) y el Campillo, muchas veces aparecen juntos en las relaciones de población. Sin embargo, se pueden determinar sus pobladores, con bastante exactitud, a partir de 1530, primer censo en el que estas tierras aparecen censadas. Es la época del emperador Carlos V.
En  este censo, Valdeperdices aparece censado unido a Almendra, con un número muy reducido de pecheros, solamente 12 para los dos pueblos. Esto nos indica  que son dos pequeños núcleos de población, o mejor dos despoblados.
Sin embargo, en 1591, ya son 24 los pecheros, más un clérigo, lo que indica que la población se había duplicado en dos años. Ya a mediados del siglo XIX, Pascual Madoz separa ambas poblaciones, dándonos, para Valdeperdices, 16  casas con 14 vecinos y 60 almas. Una población que, 30 años más  tarde, el profesor Carabias va a fijar en  30 vecinos y 160 almas. Se advierte un proceso lento de crecimiento demográfico, pero que será constante dentro de nuestro siglo XX.
Con el fin de clarificarlo, tomamos cuatro censos con un doble significado. El primero, después de la peste de 1918, el de 1960 que indica la gran emigración del mundo rural hacia las zonas de  servicios y el  mundo urbano, juntamente con el de los años y el  de 1982 que nos sitúa en la última etapa del siglo y que marca el equilibrio del mundo rural.
Así, en 1920, Valdeperdices cuenta con 287 habitantes, no le afectó tanto la peste antes citada. Se da un aumento en la década de los años 60, alcanzando los 383 habitantes, notándose un ligero descenso en la década de los 70 que baja a 341.
Sin embargo, en el censo de 1981 baja a 280. En  1996 la población se cifra en 200 habitantes. Por otra parte,  no juzgamos la  edad de la población ya que sigue el  envejecimiento común de  todos los pueblos de la provincia.
Las  nuevas  técnicas de explotación ganadera, e incluso de la agricultura, junto a la proximidad de la Capital, posiblemente estabilizarán la población de Valdeperdices, fenómeno que no se va a producir en otros pueblos más distantes.
Herminio Ramos Pérez
“El Correo de Zamora (19 de agosto de 1990.  


          


Descripción
  • Descripción siglo XVIII
Aquí inserto datos obtenidos del Catastro de Ensenada del año 1751 donde se describe el Municipio de San Pedro de la Nave  así como otros datos de interés.

Las  monedas están en reales y maravedís.



CATASTRO DE ENSENADA (1751)
NOTA:
El catastro de Ensenada se compone de  cuarenta preguntas que se mandaron a cada Municipio para que fuesen contestadas. 
En la primera parte se explica el proceso de la elaboración de dicho catastro(Proceso Catastral) y a continuación inserto las respuestas que me han parecido más interesantes referentes a nuestro Municipio. Poner las cuarenta sería demasiado pesado y algunas no tienen interés.
Como podréis observar, Almendra no formaba parte del Municipio de San Pedro de la Nave, ya que en aquella época pertenecía al Obispado de Zamora(su nombre era Almendra del Obispo).

- Proceso Catastral
El proceso catastral viene especificado con todo detalle en la Instrucción que acompaña al R.D. de 10 de octubre de 1749. Se inicia con:
Carta, pregón y bando. El Intendente de la Provincia enviaba una carta a la Justicia (alcalde) del pueblo con traslado de la orden del rey y le anunciaba la fecha de su llegada y la obligación de pregonar y exponer el bando que se enviaba junto con la carta.
Elección de representantes del concejo y peritos. Simultáneamente, el alcalde y los regidores debían elegir los miembros del ayuntamiento (concejo) que habrían de responder al Interrogatorio de 40 preguntas; además, debían elegir dos o más peritos entre las personas que mejor conociesen las tierras, frutos y, en general, todo lo referente al lugar (su población, sus ocupaciones, sus utilidades, ganados, etc.)
Llegada del equipo catastrador (o audiencia) y primeras diligencias. El Intendente o en representación suya un Juez-subdelegado, iba acompañado de un asesor jurídico, un escribano y los operarios, agrimensores, escribientes y demás dependientes que considere necesarios para acudir a cada pueblo de la provincia. Mandaba citar al alcalde, regidores y peritos y cura párroco para un día, hora y lugar determinados.
Si lo consideraba oportuno, el Intendente podía designar otros peritos, generalmente forasteros, que debían expresar su conformidad o disconformidad acerca de los rendimientos o utilidades que los peritos del pueblo declarasen. Se les tomaba juramento, con el párroco como mero testigo.
Respuestas al Interrogatorio. Llegado el momento, se daba comienzo al Interrogatorio, recogiendo el escribano las respuestas literales ("a la letra") dadas por el concejo y los peritos. Si los representantes del municipio carecían de datos para responder alguna pregunta, el acto podía suspenderse un tiempo, a condición de hacerlo con reserva, justificación y brevedad. Las autoridades y testigos firman el documento, a excepción del cura párroco.
El resultado de este acto daría lugar al documento llamado Respuestas Generales, que quedaba en manos del Intendente. Si a lo largo del proceso catastral posterior se encontraban datos que corregían o ampliaban la información dada en los primeros días, se le añadían notas aclaratorias finales. A veces el acta tiene una segunda parte con rectificaciones a las preguntas más o menos amplias hechas por el Contador, una vez examinados todos los autos, asientos, verificaciones y notas; es el caso de Oviedo. Consta que la operación piloto de Madrid hecha en Fuenlabrada en 1750, se repite completa incluidas las Respuestas Generales en 1753. Las graves deficiencias detectadas en Murcia obligan a repitir todo el Catastro; todas las Respuestas Generales, excepto la operación-piloto de Caudete (de mayo de 1750), se vuelven a recoger.

RESPUESTAS GENERALES
SAN PEDRO DE LA NAVE 

En la Villa de San Pedro de la Naue a quinze días del mes de agosto de mil setecientos cinquenta y un años, estando presentes ante dicho Señor Juez Subdelegado,  Juan Sastre Vezino de el Lugar de Valdeperdices, Joseph Crespo Vezino de el Lugar del Campillo, y ambos alcaldes ordinarios de esta dicha Villa, y Lugares de su Jurisdicción, Lorenzo Gonzalez, Vezino del Lugar de Villanueba, Rejidor Francisco Mazias, Vezino del Campillo y Juan Mozo que lo es de La Pueblica, y sus asociados, y Joseph Prieto Vezino del Lugar de Palacios, Esteuan Dominguez, Vezino de la Villa de Almendra,  y Matheo García, Agrimensor, Vezino de el Lugar del Perdigón, Peritos nombrados por dicho Señor Juez, con asistencia del Padre Fray Manuel Belez, monje del orden de nuestro Padre San Benito de la Ciudad de Zamora, que hace oficio de cura parrocho de esta dicha Villa y referidos lugares de su jurisdicción, haviendoseles leydo por mi el fiel de fechos, las quarenta preguntas de dicho interrogatorio, quedando todos bien ynstruidos, y exerzitando el Juramento que prometieron satisfazer, y satisfazieron en la forma siguiente.

1.-Cómo se llama la población:

“Se llama Villa de San Pedro de la Naue, tiene por Lugares de su Jurisdicion y bajo de una Pila a Valdeperdizes, Campillo, la Pueblica, Villanueba y Villaflor”.

2.-Si es de realengo o de señorío, a quién pertenece, qué derechos percibe y quánto produce:

“Todo es del Monasterio de San Benito extramuros de la Ciudad de Zamora quien tiene la Jurisdicion Alta y Baxa, espiritual y temporal de todo el terrazgo y casas de esta dicha villa y referidos Lugares, á exepcion de una Heredad y un Prado que goza en el Lugar de Valdeperdizes Dn. Melchor de Guadalfaxara, Vezino y Rexidor de la dicha Ciudad de Zamora y por dicha rrazon perzibe el citado Monasterio en cada un año sin scriptura de obligacion, solo por una costumbre ynmemorial y sin limitacion de tiempo ciento setenta y ocho fanegas y tres celemines de Trigo, ciento treinta y tres, y nueve celemines de Centeno, cinquenta y tres, y tres celemines de Ceuada setenta y ocho Gallinas y nobenta y cinco Cargas de Leña, que junto todo con Seiscientos y nobenta marv. que assi mismo se le pagan por razon de èl Vasallage ymporta el producto de lo expresado en cada un año y segun el valor que acada cosa se regula, cinco mill ciento quarenta y seis rs.  y veinte y dos mrv. de vellon, lo que se reparte, y pagan los Vezinos de esta referida Villa y demas cinco Lugares de su Jurisdicion, por la seruidumbre de sus casas y aprouechamiento de todo el terrazgo, y asi mismo al dicho Dn. Melchor de Guadalfaxara le paga el Conzejo y Vezinos de èl lugar de Valdeperdizes de Fuero en cada un año sobre un Prado de Gadaña y èl seruicio de la Fuente de el dicho Pueblo dos fanegas y seis celemines de Trigo, y otro tanto de Ceuada, con mas seis Gallinas, y tambien le pagan algunos Vezinos de èl dicho Lugar por el Arriendo de una Heredad de Tierras, que tiene en su Termino seis fanegas y media de Trigo, y otro tanto de Ceuada que el dicho Fuero se le regula por si solo a èl año por un Quinqueño ochenta rrs. y medio  de vellon, y por la dicha Heredad se le regula a èl año en la misma Forma según su Arriendo Cientto y sesenta y cinco rrs.y medio de vellon. 
Luisa Román

NOTA:  Como todos habréis oído decir a vuestros padres o abuelos, en el pueblo se utiliza como medida de tierras  la Carga. Para que no os perdáis con las medidas de las tierras, a continuación paso a describir las equivalencias:

una carga= cuatro fanegas
una fanega= dos ochavas
una ochava= dos celemines  (recordad que cuando se celebra la subasta del Ramo en la fiesta,  se hace en celemines)
un celemin= cuatro cuartillos


3.-  Qué territorio ocupa el Termino, quanto de Levante a Poniente, y del Norte al Súr: y quanto de circunferencia, por horas, y leguas: qué linderos, ó confrontaciones.

De Levante a Poniente, dos leguas, y de el Norte, a él sur, media legua, y de circunferencia quatro leguas. Confronta por la parte de Levante con Raya de él Término del Lugar de palacios, por el Poniente con el de la Villa de Cerezal, á Medio día con el Monte de Concejo de la Ciudad de Zamora, y al norte con la Villa de Almendra.



20.- De qué especies de Ganado hay en el Pueblo, y Término, excluyendo las Mulas de Coche, y Cavallos de Regalo; y si algún Vecino tiene Cabaña, ó yeguada, que pasta fuera del Termino, donde, y de qué numero de Cabezas, explicando el nombre del Dueño.

Ganaderos de Valdeperdices en 1751:



bueyes
bacas
chotos
burros
burras
cerdos
Miguel Martín
2
1
1
1
1
3
Francisco Domínguez
"
"
"
"
"
2
Cathalina Garretas
3
"
3
"
1
8
Joseph Martín
3
1
1
1
2
6
Esteban Martín
"
"
1
"
1
"
Juan Garretas
"
1
1
1
1
2
Antonio Perez
3
1
2
1
2
7
Joseph Martín
"
1
1
1
"
2
Phelipe Martín
2
2
1
1
1
7
Antonio Cruz
"
"
"
1
1
2
Juan Martin
"
2
1
"
1
1
Joseph Garretas
"
2
1
"
1
2
Santiago Hernández
"
2
1
"
1
1
Juan Sastre
2
2
1
"
1
1
Manuela Prieto
"
"
"
1
1
5
Joseph Henriquez
"
2
1
"
"
5
Manuel Martín
"
1
1
"
"
"


CARNEROS
OVEJAS
BORREGOS
CORDEROS
TOTAL
arrobas
De lana
45
14
59
4,5
50
28
78
6,5  
70
30
100
8
95
20
50
165
11
6
6
0,5
8
30
15
8
61
4,5
50
10
60
4,5
70
48
22
140
11,5


    Miguel Martín 

   Cathalina Garretas

   Joseph Prieto  

   Antonio Pérez

   Joseph Martín

   Felipe Vizán

   Juan Sastre

   Joseph Domínguez        




21.- De qué número de Vecinos se compone la Población, y quantos en las Casas de Campo, ó Alquerías:

Ai con residencia en esta Villa, y sus cinco Lugares de su jurisdicción cuarenta y cinco Vecinos. No ay en los dichos lugares Persona con casa abierta, Forastero, ni arrendados, ni tampoco  ay Casas de Campo, ó Alquerías.

22.-  Quantas Casas havrá en el Pueblo, qué numero de inhabitables, quantas arruinadas: y si es de Señorío, explicar si tienen cada una alguna carga, que pague al Dueño, por el establecimiento del suelo, y quanto.

Ai cuarenta y seis Casas, una de ellas arruinada en él Lugar de Villanueba, propia del Monasterio de San Benito de Zamora, por abandono de su Dueño, y las cuarenta y cinco restantes son en las que abitan los cuarenta y cinco vecinos, de los referidos Lugares y todas son de él dicho Monasterio á quien le pagan todo lo que ba expresado en el Capítulo segundo, y no ay heras, que solo se trilla en los prados, y todos son de él enumerado Monasterio, que entran en la Renta, que se les paga por el Termino.

37.- Si hay algunos individuos, que tengan Embarcaciones, que naveguen en la Mar, ó ríos, su porte, ó para pescar: quantas, á quien pertenecen, y qué utilidad se considera dá  cada una á su dueño al año.

Ai una barca situada en el río llamado de Aliste que dista de esta Villa de San Pedro de la Nave, doscientos pasos con corta diferencia, que pertenece á el dicho monasterio de San Benito de Zamora, quien la ha dado en arrendamiento a Juan Rodriguez, vecino de el Lugar de Valdeperdices, en precio de dos mil  y doscientos reales de vellon en cada un año, y según los arriendos de otros años, regulan que dicha barca, de de util a dicho monasterio en cada uno, y por un quinquenio tres mil reales de vellon.
El arrendatario de la barca gana al año doscientos reales de vellon.       
Jose m Gregorio


TEXTO HISTÓRICO DE LA VUELTA AL DIEZMO ENTERO PARA LA IGLESIA DESPUÉS DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA.

EL MEDIO DIEZMO EN EL TRIENIO LIBERAL Y LA VUELTA AL DIEZMO ENTERO:

            (Recogido en el libro de tazmías de San Pedro de la Nave):
            “Nota. Se advierte que en 27 de Septiembre del año 1823, se acabó el medio Diezmo por la salida del Cautiverio de Cadiz en que se hallaba nro. Amado Soberano el Señor D. Fernando Septimo (que Dios gde.) aprisionado por el Gobierno llamado Constitucional, y vuelta al goce y posesion de los fueros y Soberania de sus derechos, que la Divina Providencia le habia dado, colocandole en el trono de sus progenitores, el cual confirmo el Decreto de la Regencia del Reino, que tenia dispuesto y mandado, que en atención á ser y declararse nulos todos los actos ordenados por las llamadas Cortes y Gobierno de la Revelion, volviesen todas las cosas al ser y estado que tenian en 7 de Marzo de 1820 por lo que en este año se comenzó á diezmar por entero en todos los Pueblos de la Monarquia Española, lo que es mas conforme al espiritu de la Iglesia, y al cumplimiento y observancia del quinto precepto de los de la Santa Madre Iglesia, que manda pagar Diezmos y Primicias á la Iglesia de Dios. Y pr. Verdad lo firmo Villa de San Pedro de la Nave. 30 de Septiembre de 1823. Anselmo Velas. Prior y cura”. 
Luisa Román
 Descripción siglo XIX:
A continuación inserto fotocopia de algunos libros antiguos que hablan sobre Valdeperdices

Diccionario Geográfico  Estadístico de España y Portugal (1826-1828; Sebastián Miñano Bedoya)

Curiosamente este autor  le otorga al pueblo en 1826,   22 vecinos y 109 habitantes  y, como podéis ver más adelante, Madoz en 1845 le otorga 14 vecinos y 60 almas. ¿Qué pudo pasar para perder 7 vecinos y 49 habitantes  en poco más de veinte años? Lo normal habría sido lo contrario, es decir, que creciera.....







Diccionario Geogáfico de Madoz (1846-1850)





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Breve noticia de algunas antigüedades de Zamora (Garnacho, 1878)


  • Descripción siglo XX
Guía Geográfica, Histórica y Estadística de Zamora y Provincia (Felipe Alonso y Rodríguez, 1905)








      


  1. Descripción en la actualidad:



    Valdeperdices es una localidad de la provincia de Zamora perteneciente al municipio de San Pedro de la Nave-Almendra en la comarca de Tierra del Pan. Está situada a unos 19 km al noroeste de la ciudad de Zamora y limita geográficamente con Palacios del Pan, con Almendra del Pan y con el territorio de Monte Concejo, adscrito al término municipal de Zamora.

    El municipio de San Pedro de la Nave lo forman desde 1933 las poblaciones de Valdeperdices, Almendra del Pan y El Campillo. Hasta ese año, el municipio lo formaban Valdeperdices, El Campillo, La Pueblica, Villaflor y Villanueva de los Corchos. La reorganización de 1933 se produjo por la construcción del embalse de Ricobayo debido  a que las aguas impedían la comunicación entre las poblaciones, la desapareción de una de ellas (San Pedro) y el traslado a tierras sayaguesas de La Pueblica que pasó a llamarse Pueblica de Campeán. Por aquellos años (1930-32) se trasladó a El Campillo la iglesia visigótica de San Pedro de la Nave, uno de los mayores exponentes de la arquitectura visigoda.
    La población de Valdeperdices se dedica principalmente a la agricultura de secano - cebada, trigo, avena, colza, maíz, etc.- y de la ganadería -ovino y porcino-. Cuenta con un clima mediterráneo continental, con rigurosos fríos en invierno y veranos calurosos.
    El casco urbano de Valdeperdices se ha construido a ambos lados del arroyo de El Roble (Conocido como “El Regato”), que baja desde Las Casas Viejas hasta desembocar en el embalse, ya por debajo del pueblo. Las casas están al abrigo de una inmensa peña denominada El Piñedo, al nordeste y por  un cerro denominado La Cañada, al sudeste.


    Pedro   Berrocal





    Población
    VALDEPERDICES Y ALMENDRA EN LOS CENSOS DEL SIGLO XVI

                  Se consideran primitivos todos los censos realizados antes del Censo de Aranda (1768) y modernos desde este en adelante. En los primeros los datos hay que tomarlos con mucha cautela porque se hacen de forma poco rigurosa y porque al ser de utilidad fiscal algunos pueblos y algunos individuos ocultan sus datos para no pagar impuestos.
                Según el INE (de cuya página tomo los datos  generales), en el siglo XVI hubo tres: Censo de los Pecheros (1528), Censo de los Obispos (1587) y Censo de los Millones (1591-1594).

                EL CENSO DE LOS PECHEROS:
                 “Los vecinos pecheros eran aquellas personas que tenían que pagar impuestos. Normalmente en cada pueblo había registros (padrones de pecheros) que establecían las cantidades que tenía que pagar cada vecino y era habitual revisarlos con alguna frecuencia para mantenerlos actualizados.
                Precisamente con este motivo el rey Carlos I (1500-1558) ordenó la realización de un censo. Para ello mandó a dos comisionados por provincia para que recorrieran los pueblos y comprobaran los registros e hicieran un breve informe sobre sus riquezas. Quedan fuera iglesia y nobleza, los pobres no pechaban y las viudas y los niños lo hacían por la mitad.
                La recopilación de la información duró ocho años, de 1528 a 1536, y los datos recogidos se refieren a las cantidades pagadas entre 1527 y 1528.
                Se cubrieron las antiguas provincias de la Corona de Castilla, el Reino de Granada, las Islas Canarias y el Reino de Navarra. El País Vasco quedó excluido, pues tenía un régimen fiscal propio.”
      
                En este censo los datos de Valdeperdices y Almendra se dan en conjunto, con un total de doce pecheros. La información se recoge en 1530. Ignoramos si correspondía mitad y mitad a cada pueblo o si uno de los dos tenía más que el otro (7-5, 8-4, 9-3). Es probable que fuera mitad y mitad o con una diferencia mínima (7-5). En todo caso, si entre los dos solamente sumaban doce tenía que tratarse de núcleos de población muy pequeños. Aunque si los pobres no pechaban puede que el número de vecinos reales fuera algo mayor. Cada pueblo podía tener de cinco a diez vecinos y quizá entre veinticinco y cuarenta habitantes. Vivirían en media docena de casas, más o menos, en torno a la iglesia.

                 EL CENSO DE LOS OBISPOS: 
                “Felipe II (1527-1598) dio orden a finales de 1586 de que los obispos de la Corona de Castilla le remitieran una relación de los pueblos de las respectivas diócesis en la que se indicara el número de vecinos de cada población.
                Se incluyó a Navarra, Granada, País Vasco y Canarias.
                La idea era que cada obispo requiriera al personal eclesiástico a su cargo que estaba en contacto directo con los feligreses (como vicarios, párrocos etc.), que se encargasen de la recogida de la información. Los obispos no mostraron mucha disposición para ejecutar la tarea, y los resultados de este censo fueron más bien pobres.” 
                El obispo de Zamora se cura en salud diciendo al final de la relación que envía: “Esta averiguación se sacó con la mayor certidumbre que se pudo haber, aunque podria haber yerro con algun vecino de alguno de los lugares”.         
                 En este censo los datos de Valdeperdices no aparecen porque el obispo de Zamora no visitaba nunca San Pedro de la Nave (tierra de abadengo en la que el señor temporal y espiritual era el abad del monasterio de San Benito de Zamora). Solo se dan los datos de Almendra.  El obispo visitaría cada cierto tiempo el pueblo de Almendra porque le pertenecía. Así que sabría perfectamente cuántos vecinos tenía. E hizo constar que en 1587 contaba veinte vecinos (uno de ellos sería el cura). Si multiplicamos los diecinueve por cinco da que Almendra tendría noventa y cinco habitantes. Si nuestro pueblo hubiera crecido del mismo modo podía tener otros tantos.
                Los datos del número de vecinos que se dan, en este censo, de los pueblos de nuestro entorno son: Palacios veinticinco, Andavías cincuenta, Villaseco sesenta, Villalcampo ciento cuarenta y cinco, Almaraz ciento cincuenta y Muelas doscientos.
                
                EL CENSO DE LOS MILLONES: 
                “Felipe  II (1527-1598), como consecuencia de la pérdida de la Armada Invencible aprueba a través de las Cortes de Castilla un donativo extraordinario de ocho millones de ducados a pagar en seis anualidades desde el segundo semestre de 1590.
                El donativo debía ser pagado por todos los vecinos sin distinción de estados: nobles, estado llano y eclesiásticos estaban obligados a contribuir, solo se excluyó la orden mendicante de los franciscanos. El clero regular (el integrado por los clérigos que han hecho los votos religiosos de pobreza, castidad y obediencia) contaba con cierta ventaja en el pago del donativo, puesto que cada diez religiosos contaban como un vecino.
                Al principio el reparto de las cantidades a cobrar en cada provincia se organizó con la información obtenida en el Censo de Pecheros de Carlos I, pero diversos problemas y quejas originaron la organización de un nuevo censo, el Censo de los Millones de 1591.
                En este censo se recogían los pueblos agrupados por provincias, y se reflejaba el total de vecinos clasificados por estado (pecheros, hidalgos, clérigos y religiosos).” 
                En 1829 Tomás González, capellán del rey y archivero de Simancas desde 1815 a 1828, publica “Censo de poblacion de las provincias y partidos de la Corona de Castilla en el siglo XVI”. Recoge ahí el Censo de los Obispos y el Censo de los Millones y añade algunos apéndices para completar el resto de la península. Al final del Censo de los Millones dice: “El precedente vecindario ó planta de la Corona de Castilla es de los más exactos y completos que se conservan (…) Este censo que queda copiado se hizo para el repartimiento y distribución del Donativo de Millones en el año de 1594, y como todos los pueblos estaban interesados en que no hubiese agravio en la distribución, y por otra parte cesaban todas las franquezas para aquel servicio, hay fundamento para asegurar que se acerca bastante al número cierto de vecinos que habia en aquella época; pero no consta que esté incluido el Clero Secular y Regular”. 
               En el Censo de los Millones los datos de Almendra y Valdeperdices vuelven a darse juntos, con un total de veinticinco vecinos (veinticuatro pecheros y un clérigo). El clérigo vivía en Almendra, pues Valdeperdices no tendrá cura hasta el último cuarto del siglo XVIII. San Pedro de la Nave (con Villanueva, La Puebla, Campillo y San Pedro, sin Villaflor) suman en total treinta y ocho. Almendra y Valdeperdices aparecen en el listado de Tierra de Alcañices, mientras que San Pedro de la Nave figura en el de Tierra de Fermoselle.
                Si en el Censo de los Obispos, unos años antes, ya Almendra sola tenía veinte vecinos, parece imposible que entre los dos pueblos solo sumen, en 1594, veinticinco. Porque a Valdeperdices nada más le corresponderían cinco. El dato del obispo respecto a Almendra en 1787 parece bastante creíble, el del Censo de los Millones respecto  a los dos pueblos no tanto.
                Puede que Almendra fuera algo más grande entonces que nuestro pueblo, pero es improbable que Valdeperdices a finales del siglo XVI solo contara cinco vecinos. Tal vez en el Censo de los Obispos figuren todos los vecinos de Almendra (incluidos los pobres) y en el Censo de los Millones solo se incluyan algunos, tanto de Almendra como de Valdeperdices, quizá unos doce de cada pueblo. Puede que en Valdeperdices alguno menos. Lo único que está claro es que en el Censo de los Pecheros, en 1530, entre los dos pueblos suman doce y en el Censo de los Millones, en 1594, veinticuatro y el cura, el doble justo. Pero ninguno de los dos censos es de fiar.
                La población iría creciendo paulatinamente tanto en Valdeperdices como en Almendra a lo largo del siglo y a finales el segundo tendría entre noventa y cien habitantes y el primero una cantidad ligeramente inferior. Pero estas cifras son solamente conjeturas.
                                      
                                                                           Luisa Román Rodrigo








    Desde los inicios del s. X hasta finales del s. XVI no se han encontrado referencias importantes. Es a partir de este siglo cuando los libros eclesiásticos nos dan datos fiables de población (nacimientos, matrimonios, defunciones,...) y otros datos económicos derivados de los diezmos que la población debía de aportar al monasterio de San Benito que era el propietario de las tierras.
    Por ejemplo, en 1814 las poblaciones dependientes del monasterio pagaron los diezmos en trigo, centeno, cebada, muelas, guisantes y garbanzos. De Valdeperdices pagaron 17 familias; de San Pedro pagó una; de El Campillo, 15; de La Pueblica, 10; de Villanueva,9 y de Villaflor, 6.
    Los cabeza de familia de Valdeperdices se llamaban: Felipe Román, José Román, Lorenzo Castaño, José Martín, Andrés Rodrigo, Cayetano Rodrigo, Francisco Martín, Baltasar Bacas, José Rodrigo, Benito Garretas, Bernardo Rodríguez, Pascual Román, Tomás Martín, Felipe Sastre, Agustina Bartolomé, Pedro Mielgo y Francisco Ranilla.
    Del 1818 al 1920 el pueblo sufre la gripe española. En 1918 murieron 14 personas; en el 19 solo 4, pero en el 20 murieron otras 12. Este índice representó el doble de la media de los años anteriores y posteriores.
    Alrededor de los años 20, algunas personas emigraron a América, la mayoría a Buenos Aires y a Río de Janeiro.
    En 1930 el pueblo contaba con 334 habitantes. Después llegó la Guerra Civil que paralizó a un pueblo que estaba luchando para pagar las deudas de la compra del término. En ella murieron 5 jóvenes que sumieron en la tristeza a todos, pues en una población tan pequeña y encerrada en sí misma, todos eran familiares y amigos.
    En 1948 había 417 que se repartían así: hasta 7 años, 41 niños y 42 niñas; de 7 a 14 años, 20 niños y 35 niñas; y adultos, 144 hombres y 135 mujeres. En total había 115 vecinos, posiblemente el máximo histórico de la población.
    En los años 40 se produce alguna emigración a poblaciones cercanas donde la emigración hacia el exterior ya había comenzado con fuerza: Montamarta y Fresno de la Riberaacogieron a algunas de estas familias.
    A finales de los años 50 y 60 comienza la emigración más fuerte: Vizcaya, Madrid y Barcelona, en el destino nacional, y Alemania, Francia y Suiza en el internacional, son los destinos más habituales; más tarde Valladolid se une a la lista.
    Esta última emigración sume a la población en una gran depresión lo que origina que hasta los años 80 no llegue el teléfono, el agua corriente o la concentración parcelaria.
    A partir de esta fecha, con la llegada de la democracia, hay una fuerte reactivación e ilusión por recuperar el tiempo perdido.

    Pedro Berrocal


    CENSO DE POBLACIÓN DEL AYUNTAMIENTO SAN PEDRO DE LA NAVE EN 1930

    En este censo podéis ver los varones y las hembras que había en nuestro municipio en ese año. También incluye los ausentes y los transeúntes.




    Jose m Gregorio




              




    LA MUERTE EN VALDEPERDICES HASTA 1900 SEGÚN LAS PARTIDAS

                De 1611 a 1699: 102 partidas.
                De 1700 a 1799: 203      “
                De 1800 a 1899: 397      “
                En total en los casi tres siglos estudiados aparecen aproximadamente 702. La cantidad no puede precisarse con exactitud porque cuando es el prior de San Pedro quien las extiende a veces no aclara si entierra en la iglesia de nuestro pueblo o en la de San Pedro de la Nave

    (Notas: 1 En los siglos XVII y XVIII la iglesia de Valdeperdices no estaba dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, sino a Nuestra Señora de las Candelas. 2 De 1900 a 1986 aparecen 468 partidas –242 de niños– que se dejan fuera del estudio).
               
                Al principio los curas no las extienden de forma sistemática, faltan algunas. Con lo elevada que es la mortalidad infantil hasta mediados del siglo XX, si no aparecen muertes de párvulos en varios años seguidos puede deberse a que no se anoten todas. En el siglo XVII, de las 102 partidas 35 corresponden a niños y curiosamente la primera aparece en 1622. Es muy improbable que durante los once primeros años no falleciera ningún niño en Valdeperdices. Además, en el siglo XVIII algunas veces el prior de San Pedro extiende la partida, pero quien enterró realmente al difunto fue el cura de Almendra o el de Palacios: “Dijeronme avia fallecido y reçivido los Santos Sacramentos” (1718), “Enterro Alonso Ravanillo, cura de Almendra, a una niña” (1742), “Enterro el cura propio de Almendra a N” (1751), (1753)... En esos casos no sería difícil que más de una partida quedara sin redactarse. A juzgar por las reprimendas y amenazas por parte del abad del monasterio, incluso con la excomunión, los priores en los dos primeros siglos estudiados se olvidaban bastantes partidas, tanto de bautizados, como de difuntos. Con las de difuntos no había mucho problema, pero con las de bautizados sí. Si una persona quería casarse, pedía una partida de bautismo y no constaba como bautizado tenía que llevar testigos y se extendía la partida veinte o treinta años más tarde.
                En las partidas de defunción se dan diferentes datos, según las épocas. En el primer libro de difuntos de San Pedro de la Nave (1611-1746) se ofrecen muy pocos. Sobre todo durante los cuarenta primeros años. En esos años parece un libro de contabilidad. Los únicos datos casi constantes son si el fallecido recibió los Sacramentos o no y si “testó” o “murió ab intestato”. Si testó, en ocasiones se anota el dinero (en ducados o reales) que dejó el difunto para la redención de su alma, cuántas misas mandó decir, a quiénes, cuánto valió el quinto o en cuánto se concertó la tercia: “Valio el quinto cinco ducados”(1614), “Tomo por su terçia seis ducados” (1617), “Concertose la terçia en dos cargas de trigo” (1628), “Concertose la terçia en doce ducados” (1643)... A partir de 1666 también empieza a aparecer en algunas partidas el lugar donde se le enterró dentro de la iglesia. Las sepulturas tenían distinto precio según lo cerca o lo lejos que estuvieran del altar. Pero en todo el primer libro la información es tan escasa que en bastantes ocasiones solo se da el nombre y en otras no aparece ni siquiera este: “Moza de soldada en Valdeperdices” (1625). En el primer libro a niños, criados y mujeres se les identifica algunas veces con “de N”: “niño de cuatro años hijo de N” (1645), “la viuda suegra de N, la Tejedera”(1627), “hija de N, mujer de N (1660), “criado de N” (1668). En algunas ocasiones las mujeres aparecen identificadas con el apellido del marido en femenino: “La Bernalda” (esposa de Labernaldo) (1612). E incluso en alguna solo se da su estado civil: “El pastor de la viuda de Valdeperdices” (1630). Los mendigos en algunas ocasiones aparecen con el nombre de pila y otras veces sin identificación.
                En los libros posteriores las partidas son más explícitas. Suelen aparecer las siguientes informaciones:
                a) Si testó (con lo que dejó a la Iglesia) o no (y la razón por la cual no lo hizo) y si dejó          herederos o no.
                b) Si recibió todos los Sacramentos, solo alguno o ninguno (y los motivos).
                c) Cuál fue la causa de la muerte.
                d) Si se le entierra antes de tiempo (y la causa del adelantamiento).
                e) A qué edad fallece.
                f) Si se le enterró dentro de la iglesia, en qué sitio en concreto.
                g) Dónde murió.
               

                a)EL TESTAMENTO:
                El cura en ocasiones no sabe si el difunto había hecho testamento o no: “No izo testamento y si lo hiço no lo se y no era desta tierra” (1631), “Tocante a lo que dexo por su alma no lo se ni si hizo testamento, solo se lo dexo en manos de sus hijos” (1713).
     
                Unos fallecidos sí lo habían hecho, otros no. El testamento lo conservaban los hijos y a veces otras personas: “Hizo testamento, que para en poder del barbero de Muelas” (1713).

                Las razones más frecuentes para no haber testado eran tres:
                1.- El fallecido era menor y dependía de los padres: “p. q. vivia su pdre. entonces” (1625), “estaba debajo de la patria potestad, hizole su padre entierro, honrras y cavo de año” (1718), “por ser hija de padres vivos” (1762), “por ser menor de edad” (1808)...
                2.- El difunto había muerto de repente y no había tenido tiempo de hacerlo: “N, mujer de N, herrero de dicho lugar, no testo por escrito pero en presencia del sr. cura de Almendra y testigos dejo su entierro a la boluntad de su Marido quien hasta ahora ha mandado decir por su alma diez missas” (1710),   “no testo por haberle cogido la enfermedad inmediatamente el habla (1800), “por haber muerto de accidente” (1802),“por no haber vuelto en si de resultas del parto” (1810), “no hizo testamento ni dispuso cosa alguna pª bien de su alma pr. causa del accidente repentino que la dio cerca de media noche del dia 1º de abril y murio a las 6 de la mañana del dia 2 pr. cuyo motivo no se enterro hasta el dia 3” (1813).            
                3.- El finado no tenía “de qué testar”. Entre estos estaban por un lado los “pobres” del pueblo y por otro los “pobres de solemnidad”, “pordioseros”, “mendigos”, “pobres mendicantes”, “pobres pasajeros”... que estaban en Valdeperdices de paso. La mendicidad en los siglos XVII y XVIII fue muy abundante en toda España y a Valdeperdices llegan bastantes mendigos de los alrededores. El cura hace constar, en el caso de que el difunto fuera pobre, si cobró algo por los oficios o enterró “por amor de Dios” (“p. a. de D.”) o “de limosna”, es decir, sin cobrar derechos: “enterre en Valdeperdices un pobre pasajero p. a. de D.” (1611), “dexo ocho ducados y pagadas las deudas no dejo nada y aunque tuviera quatro veçes mas hacienda qe. tenia no las llegara a pagar y asi no ay pª nada” (1612), “no dexo nada por su anima porque era pobre” (1622), “lo enterre por pobre que no ubo nada” (1631), “no hizo testamento porque no tenia de que por pobre” (1631),“moza de soldada en Valdeperdices y de los vestidos y trapos que dejo se juntaron 50  rles. que se le dijeron de misas” (1626), “guarda de Monte Concejo, lo enterre de limosna por ser pobre (1676), “pobre mendicante  de limosna y murio de repente” (1681), “dexo por su alma lo que tenia, pagaronse las deudas y los derechos y no ubo para mas” (1709), “dexo seis ducados de los quales rebajados los derechos y sepultura quedaron siete missas las quales tengo dichas” (1711), “no testo por no tener de que” (1712), “A siete dias del mes de febrero enterre a N, pobre natural de Muga tierra de Saiago” (1719), “un pobre de solemnidad i no ubo quien diesse razon como se llamaua ni de que tierra era pr. auer llegado ya sin abla” (1729), “por no tener y ser pobre no hizo testamento, pago sus funerales y ofrenda de Año y dia su hijo N” (1732), “hombre forastero que dijo se llamaba N, quien andaua pidiendo limosna” (1738), “pobre pasajera de Mezdemarban y no dispuso nada por no tener de que” (1755), “N, pobre de solemnidad, al pie de la pila bautismal” (1768), “pordiosera natural de Villaflor, de 17 años, que falleció de muerte natural y apareció muerta en un pajar” (1869), “pobre de solemnidad y no se le conocían bienes propios. Su oficio era afilador y algunas otras abilidades como barbero, albardero” (1866), “falleció repentinamente. Era semifatuo. Tenía 23 años y hacía 12 que estaba baldado y lleno de urceras. Era hijo de N y de N. Se le hizo su entierro de costumbre y nada más por ser pobre su madre” (1862), “sin embargo a pesar de ser pobre, mandó su hijo N que se le hiciesen las exequias de costumbre” (1863).

                LA MANDA: En el siglo XVII cuando se llevaban a alguno de soldado hacía “una manda”. Dejaba el dinero que tenía a una persona (o varias) del pueblo, ante testigos, y ordenaba que si en un plazo de unos años no regresaba se le dijeran misas: “cabrero que fue de N y N vnos. de Valdeperdices, partio a principio de julio de este año de 1675 a Andalucia, dejo en poder de N y N, su hijo, cincuenta y seis ducados, hiço una manda en persna. de N, vno. del Campillo, y de N, zagal que fue de N este dicho año, y otros vecnos. para que si no volvia a esta tierra dentro de cuatro años y medio que según dice dha. manda se cumpliran al principio de 1680 se le digan de missas en esta Iglesia de San Pedro contando oficios y ofrendas, deja por testamentarios al Prior que fuere y a N, vno. del Campillo, y el conocimiento que los sobredichos hicieron a fabor del dicho N para en poder de N” Y al margen: “Volvió a esta tierra y se le dio satisfacion de esta cantidad 1678”.

                LOS  MÁS RICOS (o lo más devotos dentro de los pudientes): dejaban parte de sus bienes para redención de su alma, las más de las veces a un solo cura y en ocasiones a varios: “dexo por su alma 6 ducados y partiose con el cura de Villalcampo por ser de su feligresía” (1627), “dexo 12 ducados que se repartieron 6 al de Almendra y 6 al de Valdeperdices” (1631), “mando se le dijesen 40 misas, veinte el cura de Almendra y 20 yo” (1702), “tomo por su anima 500 Rles. y que de  aquí saliese el funeral y todas las caridades y viniesen tres clerigos a las misas y cabo de año y todo saliese de los 500 Rles” (1633),”mando que se dijesen 200 misas rezadas y cantadas y dejo 100 ducados” (1638), “dejo 60 misas. Mando que al cabo de año se hiciesen otros oficios supernumerarios y otros oficios por sus padres, mando que se iciese un bestido a Nuestra Señora de las Candelas que es la titular de dcha. Iglesia y enterrose con havito de la Santisima Trinidad en sepultura del arco para arriba” (1735), “dejo 300 rles. en que no se incluyen los funerales y mando que vinieran tres sacerdotes, lo enterre en la capilla mayor” (1738), “N, alcalde, hizo una simple Memoria, en la que dispuso se dixesen por su Anima 39 misas, inclusas las de los tres Actos, 3 Misas de Anima y otras 3 votivas, y que se diese la ofrenda acostumbrada, dexó por testamentario a N, vecino de dicho lugar, asistimos á su entierro dos sacerdotes” (1775), “dexo 150 misas, tres cantadas y cabo de año, dos votivas, una a Nuestra Señora de las Candelas, una a Nuestra Señora de la Iniesta, dos al Xto de Morales y a la Cruz de Carne, y que se diese caridad de pan y vino en su entierro y media ofrenda de año y dia y que ardan en su sepultura dos achas” (1777), “tenia hecho testamento hacia dieciseis años en que mandaba cien misas rezadas por su alma sin las de los oficios aconstumbrados, una a Nª Sª de la Iniesta, otra a Nª Sª del Viso y otra a la Bendita Cruz de Carne con una limosna al Sto. Cristo de Morales” (1782), “dexo 136 reales para Misas, mas dos votivas a Nª Sª de las Candelas y a la Santa Cruz de Carne” (1794) .“testó ante el Secret. del Juzgado de Paz del pueblo de Palacios D. N. Misa de entierro, 2 misas cantadas con su vigilia, 25 misas rezadas por su alma, 4 reales cada una por limosna cuyas misas han de ser dichas por el Parroco o Teniente del referido Valdeperdices sin que su esposa ni ninguno de sus hijos pueda traspasarlas a ninguno otro párroco, 10 rls. a la Virgen del Rosario para una prenda a gusto de mi mujer e hijas, ofrenda de año según la costumbre del pueblo. Además, pª. la conservación de los Santos Lugares de Jerusalen y Tierra Santa redención de cautivos y demas mandas forzosas dejo lo que sea de costumbre ó este prevenido por reales ordenes, nombro por mis testamentarios ó albaceas a N y N de esta vecindad y a cada uno in solidum les confiero poder amplio para que luego que fallezca se apoderen de mis bienes, bendan los de mas pronta salida necesarios en publica almoneda o fuera de ella y de su producto cumplan y paguen todo lo que se halla contenido en mi testamento respecto a las obras pias cuyo cargo les dura el año legal y todo el tiempo necesario que los prorrogue y despues de pagado y cumplido todo lo referido constituyo por herederos a mis hijos legitimos N, N, N, N, N, N y N de lo restante de mis bienes” (1869).


                b)LOS SACRAMENTOS:
                Algunos de los finados no los reciben, o solo reciben parte de ellos:
                “un moço soltero y por no me avisar su madre murio sin Sacramentos y su madre me va encomendando algunas missas por el” (1640), “se llevo los Sacramentos excepto el de la extremaunçcion q. fueron llamar al cura de Palaçios de noche pª q. se la diese por ser mas çerca y no fue diçiendo estaba indispuesto y a mi no me avisaron” (1645), “no se confeso por no poder pedir la asolbiese, no pudo rezibir el Santisimo, rezibio la Sta. unzion” (1647), “no recibio los Santos Sacramentos por estar podrido i no me aver avisado i estar de limosna por ser pobre” (1663), “confesose y recibio la Extremauncion, no recibio el Sacramento de la Eucharistia por no tener el estomago para eso” (1663), “no recibio los Santos Sacramentos por haberle levantado muerto y traido asi a casa” (1669), “no recibio la Eucharistia por tener bomitos” (1679),“recibio los Santos Sacramentos menos el de la Extremauncion por accidente que sobrevino” (1705), “no recibio la Extremauncion por no aberme llamado con tiempo”(1707), “no recibio la Extremauncion por motibo de un accidente repentino que le dio” (1766), “no recibio los Santos Sacramentos por aver sido muerte impensada” (1769),  “por incuria de sus padres” (1780), “por falta de discrecion” (1786), “N, pobre de solemnidad, murio sin Sacramentos por no haver llegado a tiempo” (1784), “recibio sub condicione el Sto. Sacramento de la extremaunción por averla acometido un accidente repentino de lo que no volvio en si” (1794), “murio sin poderle socorrer, ni siquiera con la Extremauncion, por mas que corri” (1803), “no se confeso, ni recivio el Viatico por privarse de repente del uso de la razon por lo que solo recivio la Sta. Extremauncion” (1810), “solo tuvo tiempo para pedir confesion y no volver en si de su delirio” (1812), “no se confeso ni recivio el Viatico pr. pribarse de repente del uso de la razon pr. lo qe. solo recivio la Sta. Extremauncion” (1813), “no pudo recibir el de la Penitencia por haber perdido el habla” (1818), “no testó ni pudo confesarse por perder el habla en el mismo instante qe. se sintio enferma” (1820), “no recivio Sacramento alguno por haber sido encontrado muerto el dia anterior al romper el alva” (1824),“recivio no mas el Sto. Sacramento de la Penitencia y Comunion por no haber dado mas lugar la enfermedad” (1826), “no recibio el viatico pr. los vomitos y la tos” (1829), “murio repentinamente de susto, por lo que no recivio los Santos Sacramentos” (1830), “cuya enfermedad fue tan aguda y ejecutiva qe. no le dió lugar á recibir los Stos. Sacramentos” (1833), “sin Sacramentos por no haber avisado su madre al cura hasta despues de muerto” (1836), “no recibio Sacramento alguno por no haverme avisado” (1841), “murio de pulmonia, por lo que no pudo llevar mas que la Sta. Uncion por ser agudisima la enfermedad y no hablar nada o muy poco, le absolvi tambien sub condicione” (1845), “no recivio el de la Extremauncion a causa de haberla hallado su familia hecha ya cadáver” (1853), “fue absuelto por no poder confesar vocalmente” (1855), “no pudo recibir el Sacro Viatico por la mucha y frequente tos qe. padecia ni la Extremauncion porque cuando fui avisado por el facultativo murio instantaneamente y de repente” (1858), “los demás no los recibio por morir ahogado de una flema instantaneamente” (1862).

                c)CAUSA DE LA MUERTE:
                El dato de la causa empieza a darse tarde. Hasta el siglo XIX si aparece nada más suele ser como explicación de por qué el difunto no testó o no recibió los Sacramentos.  La única causa que puede deducirse en los dos siglos anteriores es la del parto porque con frecuencia aparecen seguidas la partida del niño (o de los dos, si ha tenido gemelos), y la de la madre.
                La primera vez que en las partidas de defunción se nombra a un médico en Valdeperdices es en 1820. El cirujano D. Francisco Villa bautizó ese año con agua de socorro a una niña que falleció al poco de nacer. En 1863 el facultativo del pueblo se llama D. Lorenzo Redondo. En 1868 D. Atanasio Calvo. Resulta curioso que no hubiera continuidad. Valdeperdices tenía médico unos años y no tenía otros.
                Cuando un médico certifica la defunción, el cura usa las expresiones: “con parecer de facultativo” (1832) o “según el facultativo” (1838). Si no hay médico en el pueblo  el cura lo anota: “murio bastante inflamada, que por no tener este pueblo cirujano no puedo dar otra denominación á su enfermedad (1860), “enfermedad incógnita” (1861). Y cuando tiene que decidir él mismo la causa,  o elige “muerte natural” o da razones del tipo: “murió de susto” (1833), “murio de resultas de un costado” (1852)... En ocasiones cuando el médico ha certificado la causa si el cura no entiende la letra escribe lo que le parece.
                De 1611 a 1699 solamente se explican cinco muertes: todas repentinas. Unas veces por accidente y otras quizá por fallo cardiaco: “supitamente” (1614), “de repente y estando hilando” (1629),  “fue la muerte muy acçelerada” (1643), “murio de repente de una caida” (1669).
                En 1629 murieron cuatro hijos de una misma familia. En 1630 tres de otra y al año siguiente falleció el padre de estos y “no hizo testamento porque no tenia de que por pobre”. No es difícil imaginar que pudieran morir de hambre.
                De 1700 a 1799 se explica también pocas veces la causa: cinco muertes por accidente, cinco repentinas, una por vejez y otra por enfermedad natural. Un ejemplo de muerte repentina: “murio repentinamente estando labando y sin enfermedad alguna” (1782).
                De 1800 a 1899 ya aparece la causa casi siempre. Empieza a darse sistemáticamente desde 1838. A lo largo de este siglo las causas son:
                “Muerte natural” (13), “fiebre catarral” (13), “hidropesia” (12), “diarrea” (11), “epilepsia” o “ataque epiléptico” (10), “accidente” (10), “gastroenteritis” (9), “ascitis” (8), “fiebre tifoidea (7), “catarro pulmonar crónico” (7), “muerte repentina” (7), “poco desarrollo en el vientre materno” (7), “angina gangrenosa (6), intermitente perniciosa (6), fiebre pútrida (5), fiebre eruptiva (5),  pulmonía (5), fiebre adinámica” (4), “cólico” (4), “tisis” (4), “vejez” (4), “parto” y “sobreparto” (4), “hernia extrangular” (3), “sarampión” (3), “hinchazón” (3), “urcera cancerosa” (3), “niños ahogados en la fuente municipal” (3), “angina difterica” (2), “gangrena” (2), “viruelas” (2), “garrotillo” (2), “calentura inflamatoria” (2), “fiebre nerviosa” (2), “fiebre reumática crónica” (2), “anemia” (2), “contusión cerebral” (2), “gastritis” (2), “remitente cotidiana” (2), “fiebre palúdica” (2)... En otras partidas aparece la palabra “fiebre” acompañada de un adjetivo (“hepática”, “verminosa”, “gástrica”, “maligna”...) Se da un caso de “cólera agudo” en 1855, uno de “pústula carbuncal” en 1856, uno de “escarlata” en 1873, uno de “disenteria” en 1875, uno de “lesión orgánica del corazón” en 1890, uno de “congestión capilar de los pulmones” en 1892, uno de “infarto de los ganglios linfáticos del cuello” en 1894, uno de “laringitis” en 1898... La primera vez que se señala al cáncer como causa es en 1863. Otras causas que aparecen solo en una ocasión son: “parálisis”, “síncope”, “mal de orina”, “asma”, “apoplejia”, “constipación muy fuerte”, “tumor abdominal”, “irritación gastrointestinal que contrajo en el vientre materno”, “neumorajia acompañada de una evacuacion pulmonar” y “dolor intrínseco de cabeza”.           
                Se producen tres muertes violentas (una de ellas accidental): “murio a los 33 años de edad de mal de gangrena procedida de un tiro qe. no pudo salir la bala” (1829), “aparecio muerto el dia quatro por la tarde de resultas de un canto qe. le dieron jugando a el canto o morrillo” (1832), “herida en el pulmon izquierdo (asesinato)” (1897).
                Con bastante frecuencia se da como causa la “muerte natural” sin que importe la edad. A los pocos meses, a los 2 años, a los 5, a los 17, a los 40 o a los 70...
                La mortalidad infantil no se reduce hasta la segunda mitad del siglo XX. Los niños fallecen por: “falta de desarrollo en el útero materno”, “gastroenteritis”, “sarampión”, “contusion cerebral”... De los tres ahogados en la fuente municipal uno tenía 27 meses (1866), los otros dos tres años.
               
               
                d)ADELANTAMIENTO DEL ENTIERRO:
                Si el cadáver se halla en muy malas condiciones el cura lo hace constar en la partida: “Murio a las 6 de la mañana y por la gangrena se enterró a las 2 de la tarde” (1812), “Fallecio de pustula carbuncal y por el peligro de putrefacion se le dio sepultura en la tarde del mismo dia por disposicion del facultativo” (1856), “Huvo que hacerar su humacion por haver fallecido de una engina gangrenosa “(1864), “El facultativo mandó acelerar su humación por respeto a la estación y estado del cadáver” (septiembre 1866).
               

                e)LA EDAD:
                Aunque hasta bastante tarde no se explicita este dato de forma precisa, desde 1611 podemos saber cuántos de los fallecidos eran niños porque había dos razones para que el cura distinguiese entre párvulo y adulto. La primera porque la sepultura tenía distinto precio (la de niño valía la mitad) y la segunda porque los menores de edad no testaban.

                Hasta mediados del siglo XX un porcentaje elevadísimo de los fallecidos en Valdeperdices tiene menos de dos años. Y hay que tener en cuenta que si el niño vino muerto, como no fue bautizado no se extiende partida. De algunas familias del pueblo que en la primera mitad del XX tuvieron, según dicen los ancianos, diecisiete, dieciséis o quince hijos, no aparecen más que doce, diez o menos en las partidas. Seguramente los que faltan vinieron muertos. Por lo general los valdeperdiceños de los siglos estudiados que superan la barrera de los dos años llegan a adultos. Entre los tres y veinticinco años apenas hay muertos. A partir de los veinticinco años sí hay, entre otras cosas porque algunas mujeres mueren de parto.  También fallecen hombres en el tramo de edad de 25 a 50, por accidentes, hernias...
                De 1611 a 1699, de los 102 fallecidos, 35 son niños.
                De 1700 a 1799, de los 203 fallecidos, 93 son niños.
                De 1800 a 1899, de los 397 fallecidos, 172 son niños.           


                f)LUGAR DE ENTERRAMIENTO:
                Desde 1611 hasta el primer cuarto del siglo XIX se enterró dentro de la iglesia, desde entonces y hasta 1927 en el cementerio que había detrás de ella, desde 1927 en el cementerio del Llamero, ampliado después con la parte nueva de los panteones.

                Hasta 1666 no se indica el lugar de la sepultura dentro de la iglesia. A partir de ese año se da esporádicamente: “enterrose coro afuera” (1666), “fuera de la capilla” (1677), “coro abajo” (1679), “capilla mayor” (1679), “coro arriba” (1680), “fuera de la capilla mayor” (1692), “capilla maior abajo” (1699), “cuerpo de la iglesia” (1699). Luego se señala algo más y de forma más clara: “junto a la pila del agua bendita” (1705), “penúltima sepultura junto a la sacristia” (1770), “en medio del presbiterio, junto a la grada” (1772), “debajo de la lámpara” (1772), “arrimado a la pared, un poco mas arriba de la pila del agua Bendita” (1774), “junto a la grada del Altar, al lado de la Epistola” (1775), “en la primera sepultura que esta debaxo del Arco arrimada a la pared al lado del Evangelio” (1775), “tercera  sepultura de la fila que hay entre las gradas del altar y el arco, contando desde la puerta de la sacristia” (1780)

                g)LUGAR DEL FALLECIMIENTO:
                Si el difunto era valdeperdiceño pero falleció en otra parte a veces se extiende la partida en Valdeperdices, bien porque ha sido enterrado en nuestro pueblo o bien porque el cura ha recibido parte del dinero del testamento. Si no era originario de Valdeperdices pero muere por casualidad en el pueblo, como ocurría con los pordioseros y con otra gente que estaba de paso, se extiende también partida: “murio un pechero desta cassa de Valdeperdices, murio en Palacios don de era este año tabernero” (1624), “la trajeron de Los Pisones donde era vecina, trajeronla ya muerta” (1644), “moço soltero pobre q. lo trajeron muerto de Zamora” (1647), “pobre de solemnidad que le hallaron muerto en el Campo o Monte; el Lizenciado N capellan de Videmala y por ser asi y aver halladole dentro de mi feligresia y hecha la informacion haver sido de muerte natural le di sepultura ecchlesiastica” (1696), “se enterro en Palacios por haber muerto en dcho. lugar” (1729).

                                                                                      Luisa Román Rodrigo
      
           

               


    Historia


    Por boca de nuestros antepasados, sabemos que en Valdeperdices hubo un Monasterio que estaría ubicado en el Camino Zamora, entre El Piñedo y La Cañada.

    Cuando se habla de la cesión de Valdeperdices al Monasterio de San Pedro, se da por hecho que se trata a la Iglesia de San Pedro de la Nave ya que los historiadores no se ponen de acuerdo en si alguna vez fue Monasterio  o solo albergue de peregrinos. Véanse las dudas que plantea el arqueólogo zamorano Garnacho en su libro: "Breve noticia de Algunas Antigüedades de la Provincia de Zamora" de 1878.




    Después de mucho buscar, he encontrado un libro titulado "Historia Crítica y Documentada de la Vida y Acciones de Alfonso III El Magno. Último Rey de Asturias (Armando Cotarelo Valedor, 1933) que traduce fielmente el texto de la donación de Valdeperdices al Monasterio de San Pedro  y San Pablo  (que era como se llamaba y no San Pedro de la Nave).

    Leyendo este libro juzgar  vosotros mismos dónde estaba el Monasterio:



    Jose m Gregorio


                                   





    Todavía no se han realizado estudios profundos de la historia de Valdeperdices que puedan demostrar su antigüedad. Lo que sí sabemos es que desde el siglo IX su devenir siempre estuvo muy ligado a la iglesia de San Pedro de la Nave. No sabemos si hasta esa fecha los pobladores de Valdeperdices eran propietarios o no de alguna de sus tierras, pero queda claro que a partir de ese momento pasan a depender totalmente del monasterio  de San Pedro y San Pablo, que era el propietario del territorio que cultivaban.

    Cesión del pueblo a San Pedro y San Pablo

    Una de las primeras referencias documentales que se conocen aparece en el Tumbo de Celanova (Orense) custodiado en la Biblioteca Nacional. Por ese documento sabemos que el rey Alfonso III de Asturias, llamado el Magno, donó la población a la iglesia-monasterio de San Pedro y San Pablo. La datación de ese documento es confusa, pero la mayoría de los entendidos la sitúa entre los años877 y 906. En el folio 149 del citado tumbo habla de la localidad con el nombre de Perdices y la sitúa en una zona llamada Tunis, topónimo que ha desaparecido en la actualidad: in loco Perdicium qui dicitur navis in territorio Çamore.
    El texto de la donación, en latín, fue transcrito y traducido por Fray Benito de la Cueva en la obra del [[s. XVII ] <> y dice así:

    "A los señores sanctísimos y después de Dios fortíssimos patrones los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo, en cuio onor está sito en el monesterio en lugar señalado que se diçe Tunis, tierra de Zamora. Y[o] Alfonso rey, por la gracia de Dios, (etcétera) damos y comfirmamos al sobredicho monesterio, para el sustento de los hermanos que sirven a Dios en dicho lugar, para ospedaxe de los pobres y peregrinos que a él llegaren, la villa que llaman Perdices, con sus términos i pertinençias...Anssí lo conzedemos todo al Siervo de Dios abbad con sus hermanos que suçedieron después dél y estuvieron en el dicho lugar sirviendo a dios en la yglesia de San Pedro, porque no çessen de rogar a Dios por nuestros pecados en dicho lugar. Fecha de la escritura de la donación y testamento a 13 de agosto, año de Cristo 877, año de nuestro dichoso reino 11, estando en la cibdad de Zamora ressidiendo en el trono de nuestro reino en el nombre de Dios en Ubiedo. Alonsso rei este testamento por nos hecho comf[irmo]."

    (Texto extraído de: "San Pedro de la Nave"; de Rafael Barroso y Jorge Morin. Ediciones B.M.M &P.)
    Pedro Berrocal








    En el año 1222, Pedro Pérez, abad del convento de Celanova,  llega a un acuerdo con Isidoro, el arcediano de la catedral de Zamora, sobre los derechos que tenía dicho convento en Valdeperdices y San Pedro del Esla. Dichas iglesias pagarían al año una fanega de trigo, otra de cebada y otra de centeno. El documento del acuerdo se halla en el Archivo de la Catedral de Zamora, en el tumbo blanco (f179v). Está en latín y habla de los tributos de "Ualdeperdizes" y "Sco. petro de estula". No dice "San Pedro de la Nave" sino San Pedro del Esla.
    Luisa Román





    Nota preliminar.

    Como habéis leído en el Catastro de Ensenada-- transcrito al principio de esta entrada-- todas las posesiones del pueblo, incluidas las casas, pertenecían al Monasterio de San Benito que estaba a las afueras de Zamora capital y era a este monasterio al que se le pagaban las rentas de lo que se producía. Pero  hacia el año 1835, un Ministro llamado Juan Alvarez Mendizabal,  expropió las posesiones de la iglesia, que, en su mayoría, eran fruto de donaciones y testamentos a su favor que hacían los fieles. 
    El Estado no pagó indemnización de ningún tipo a la Iglesia por lo que, ésta, excomulgó a todos los que, de una forma u otra, fueron partícipes en la expropiación.
    La idea de la desamortización, que así se llamó esta expropiación, era crear en España una clase media que poseyera las tierras que trabajaba; pero la formación de lotes para la venta se dejó en manos de las Comisiones Municipales y aquí entraron las maquinaciones de los adinerados y caciques para crear lotes de un tamaño tal, que los pobres no pudieran pagar pero los adinerados sí y lo que sucedió fue que, en algunos lugares como Andalucía, sólo pudieron comprar las grandes fortunas (Nobles y Aburguesados) creándose así los latifundios (fincas de un gran tamaño) que estaban fuera del alcance de los agricultores.
    En lo que se refiere a nuestro pueblo, los pequeños agricultores no podían hacer frente al precio de los lotes por lo que todo el término fue adquirido por el Marqués de Villachica, que era originario de Toro, quien fue el arrendador hasta que todo el pueblo,  incluida la Iglesia, se lo compra en 1923 a Doña Victorina Villachica. 

    A partir de aquí, os invito a leer  los textos de Pedro Berrocal y Luisa Román para que tengáis una idea más amplia
    Jose m Gregorio







    Compra del Término.

    Con la Desamortización de Mendizábal, alrededor de 1835, el terreno más cercano a Valdeperdices (al norte de La Cañada de Las Merinas) cambia de propietarios: pasa de los monjes Benitos -propietarios de S. Pedro de la Nave- a manos de los Sres. Villachica. Por tanto, la población pasa a ser arrendataria de ellos. Los Villachica tenían muchas posesiones en la zona de Montelarreina, cerca de Toro. El seminario de Toro parece ser una donación suya.
    La mayoría de las familias tenía una pequeña parte arrendada y pagaban proporcionalmente por el terreno que trabajaban. Los más pobres no podían arrendar tierra y eran jornaleros del resto de vecinos.
    El año 1923, doña Victorina Villachica (en el pueblo, doña Vitoriana) decide vender esta propiedad y los arrendatarios de Valdeperdices se la compran. El precio total fue de 110.000 pesetas que tuvieron que abonar en dos pagos. Como no tenían recursos, solicitaron un préstamo de manera conjunta para que los más pobres pudieran tener el dinero, avalados por los que tenían más recursos. El terreno comunal pasó a ser propiedad de todo el pueblo. En  1923 el pueblo pagaba a doña Victorina 176 fanegas de trigo de renta anual, de las que 10 celemines los pagaba la iglesia, que también era arrendataria.
    La iglesia también tuvo parte en la compra, a pesar de la oposición de algunos vecinos que se enfrentaron con el párroco don Santiago Sastre. La propiedad más significativa que obtuvo fue la finca denominada la senara de la iglesia, de gran calidad, situada a orillas del camino Muelas. La iglesia pagó en total 545,20 pesetas por la compra de todo el lote.
    Pedro Berrocal

    Como complemento a este párrafo, paso a insertar un texto de Santiago Sastre, cura del pueblo,  que me ha mandado Luisa Román. Puede apreciarse la obsesión que tenía este cura  con el conflicto que se generó porque los vecinos no querían que la Iglesia entrara en la compra. No sólo anota al detalle cada pago que realiza, sino que, además, aprovecha para  plasmar su opinión sobre los Valdeperdiceños:   "Nada qe. estoy viendo que tierras casa é Iglesia quieren vender... y aun así no se saciaran estos opulentos de Valdeperdices".
                                               
    Textos históricos

               LA COMPRA DEL TÉRMINO (SEGÚN DON SANTIAGO SASTRE):
                (Recogido en el libro de fábrica de la Iglesia de Valdeperdices)
                “Hoy 21 de febrero de 1923 estan varios vecinos del pueblo a Zamora con el objeto de sacar del Banco de España 11.000 duros mitad del importe en qe. se compró el termino y que abona por los aumentos 15.400 rs. pues se saca del Banco en conjunto por beneficiar á los pobres del pueblo. Todo importa 22.000 duros pero se paga la mitad luego. Las fincas de la Iglesia pagan de renta diez celemines y como se reparten lo mismo los duros qe. los reales de amtos. por la renta que cada uno paga le importan 18 ps. y 20 cms. qe. aboné ya aunqe. no habia necesidad de pagar aumentos, se haze como he dicho porque los pobres puedan pagar. Y asi lo hago constar y firmo Valdeperdices y Febrero 21 de 1923. El parroco S. Sastre.
                Me dicen qe. no quieren darle la tierra á la Igl. pues aunque digo que pagué, lo hizo Patrocinio Roman como disimulado, todo con traicion contra la Igl. pero por fin me cogieron el dinero  y dijeron le darian la tierra el 25 de abril de 1923. S. Sastre.
                El 19 de diciembre de 1923 se cobró el segundo plazo qe. importó 5.500 duros y pagó la Iglesia 131 pts qe. le correspondia. Sastre.
                Mas el 8 de febrero de 1924 se pagó lo del Banco, solo algunos vecinos, a la Iglesia le correspondió 262 ps. 50 cms. que pagó. Sastre.
                Ha pagado 1º por aumentos 18 ps. 20 cms. Igual hasta hoy 8 feb. 1924 411 ps. 70 cms.
                 “       “      el dinero del 2º 131 ps. A la Igl. Por los 10 celemines lo del Banco le importó 260 ps. 50 cms y las 2ps. mas son del regalo de D. Pepe Cid, que todos lo llevamos muy á mal.

                                               18´20
                                             131
                                             262´50
                               .............................
                                            411ps.70cms. Hasta hoy 8 Febrero 1924
    Mas el 18 Dici de 1924  131ps
                                       …................
                                           542´70+2 ps. 50 cm. de propina a D. Pepe Cid de 1924. Sastre”
      
                (Recogido en el libro del Padrón)
                “1923 y 21 de febrero hicieron el primer pago de la compra del término mitad 11.000 duros y 15.400 reales de los aumentos que le llevan en el Banco pero no han querido darle las tierras a la Iglesia, pues quieren quedarselas y no recibir nada la fabrica aunqe. es la qe. ha poseido desde tiempo inmemorial. Ahora ya se la dan y ha pagado los dos pagos, y falta uno. 8 febrero 1924. Se compró en 22.000 duros y sacaron 11.000 del Banco de España, dicen qe. pa. ayudar a los pobres, importan los aumentos 15.400 reales. La reparten por las 176 ps. de  qe. se pagaba de renta anual, y cada uno pagaba por lo qe. poseia y pagaba de renta.
    Iglesia por 10 celemines de renta pagué 1º 18 ps 20 cm. Por los aumentos el 25 de abril de 1923.
    El 2º pagué 131 ps. del Banco el 19 Diciembre 1923. El 3º 262 ps. 20 cms. El 8 febrero 1.924.
    El 1º pagué 131 ps. del Banco el 18 Diciembre 1924. Mas 2ps. 50 cms. qe. correspondiole pagar por una propina qe. daban á D. Pepe Cid (q.p.d.) el 8 de febrero de 1925
    en fallecio). Total pagado 545 ps. 20 cms. hasta el 20 de Enero 1926. El parroco Santiago Sastre.
    Cobra de renta 3 ps. y ½ y paga de contribucion desde 1926 5 ps. y 06 cms. cada trimestre. Sastre.
    Desde 1931 qe. vino la Republica paga de contribución 22 ps. anuales. Sastre”.
      
                (Recogido en el libro de Fábrica de la iglesia de Valdeperdices):
                “El año 1923 el 21 de febrero se compra el termino de este pueblo de Valdeperdices al Sr. Villachica, Dña. Victorina en 22.000 duros. Se pagaba de Renta anualmente 176 fanegas de trigo y por ellas se reparten los 22.000 duros. A la Iglesia le corresponden diez celemines. Sacan del Banco 11.000 duros mitad del importe.
    El 25 de abril de 1923 Di por aumentos 18 pts 20 cms
    El 19 de Diciembre “ por lo del Banco 131
    El 8 febrero        1924                                    262      50
    El 18 Dbre.            “                                            131
    “    “     “                “    De Propina                       2      50
    …..............................................................................
                                   Total He pagado            545      20
                                   El Parroco Santiago Sastre Blanco
                Las tierras qe. Tiene son dos tierras para el Camino de Muelas una es buena, y tres para la hoja del Salinar. Total cinco fincas. Unas 4 fanegs. y media entre todas poco más ó menos, ó cinco fs. 18 Diciembre 1924.”


                (Recogido en otra parte):
                “En las cuentas del año de 1753 qe. son las primeras que parecen se habla de 19  ochavas de trigo que se cogieron de la senara de la Ig. Libro 1º de fabrica fol. 2. En Santa V. de 1755 habla de la heredad qe. le tenia asignada el monasterio á la Igle. Fol 4. En Santa V. de 1819 Manda el Alcalde sobre las labores de la Heredad fol. 93 vto.
                Desde la venta que supongo fue en 1836, solo siguen las cuentas del trigo que daban las fincas de la Heredad de la Igl. que unas veces estaban trabajadas por el vecindario y otras veces arrendadas, aunque parecen que fueron poco tiempo arrendadas, y casi siempre labradas por los vecinos tanto que hubo un documento, que ha desaparecido, en que se obligaban todos los vecinos, á labrar las tierras, bajo pena pecunaria, y asi lo hacian como lo presenció el que dice en los años que estuvo en la parroquia de Ecónomo desde 1889 hasta 1893, al fin y principio de dichos años, y qe. recogia siempre el mayordoma y entregaba an la Casa Rectoral, y qe. eran las fanegas como un deposito pa. Los pobres de la localidad, puesto que las volvian á llevar pa. Sembrar y qe. Algunas se perdieron por no pagarlas algunos vecinos pobres. Despues de la venta no parecen cuentas hasta el 1848 qe. No figuran con renta y solo se habla por primera vez en el año de 1849 y siguientes. Libro 2º de fabrica fol. 1º y siguientes. Consta ya del Sr. Villachica como dueño.
                Posteriormente el 1912 hay una solicitud del Párroco pa. subarrendarla y otra escritura de arriendo de 1917 veanse ambas escrituras y que firman dos vecinos de los comprendidos en la compañía de los doce qe. Son Bonifacio Gregorio Rodrigo y Avelino Rodrigo Rodrigo y que acompaño. Ademas de las fincas de la Igl. que he reseñado, ahora me exigen tambien la huerta y cortina Rectoral inscrita á favor de los párrocos juntamente con la Casa en el Registro de la propiedad en seis de Nobre. de 1865. Nada qe. estoy viendo que tierras casa é Iglesia quieren vender... y aun asi no se saciaran estos opulentos de Valdeperdices.
    (1)   En Agosto pasado cuando el desahucio de la tierra pa. Probar qe. No era Coto redondo el termino según pretendia el Administrador, les di copia del Titulo de la casa y huerta ó cortina y ahora quieren y dicen qe. se vendera dicha huerta ó cortina, juntamente con las tierras y que sacarn unos miles de ps.
    Tales son sus pretensiones. Creo hablan, oyen, dicen, piensan y andan por D. José Mª Cid. Tal es mi parecer. Santiago Sastre.
    (2)   Entonces dijeron no habia mas titulos qe. el de la Rectoral y ahora venga la venta y qe. se han de vender a la publica subasta.”
                         
                                                                                      Luisa Román Rodrigo

    Compra de Monte Concejo.

    Monte Concejo es un amplio territorio que administrativamente está en el término municipal de la ciudad de Zamora. Decimos administrativamente porque todavía no se han modificado los límites de los términos municipales, pero la realidad es que el Ayuntamiento de Zamora nunca ha realizado actuación alguna en mejora de ese territorio, limitándose a cobrar impuestos y contribución a los dueños de las fincas.
    Este territorio es gestionado por los pueblos donde viven los propietarios de las tierras, que son Valdeperdices, Almendra, El Campillo, Muelas del Pan y Almaraz de Duero.
    Esta situación administrativa provoca un grave problema económico para los pueblos propietarios, ya que tienen que cargar con los gastos de su mantenimiento, mientras que los impuestos los recauda el Ayuntamiento de Zamora.
    Monte Concejo está situado entre la Cañada de las Merinas después de la dehesa del Puerto y los términos de Muelas y Almaraz. Todo este territorio fue parcelado y vendido por Zamora para obtener recursos para la construcción de las calderas para el agua corriente de la ciudad. Estas calderas estaban en la Avenida Tres Cruces, muy cerca de la Plaza Alemania.
    Las parcelas fueron numeradas desde el número 1 al número 20 y fueron adquiridas por ricos terratenientes que, muchos años más tarde, vendieron a los labradores de los pueblos. La última venta la realizó don Martín Pascual Cancelo (conocido en el pueblo como "El Señorito") en el año 1945, que era propietario de las parcelas 11, 12, 13 y otras al sur de la N-122. Esta venta originó un horrible pleito entre Valdeperdices y Almendra que duró 13 años, llegando varias veces al Tribunal Supremo y que ocasionó una gran fractura en la convivencia de las dos poblaciones.
    Actualmente la propiedad está así: parcelas 1 y 10, de Muelas; parcelas 2,4,5,15,16,17,18 y 20, de Almendra; parcelas 6,7,8,9,11,12,13,14 y 19, de Valdeperdices. Los números de las parcelas se siguen usando en la actualidad para  nombrarlas. Los únicos nombres que no se usan son el 14 (que se denomina Las Encinas) y el 19, que es el Pico el Puerto.
    Pedro Berrocal






    Escuela, cultura y tradiciones

    La población de Valdeperdices siempre ha destacado por su interés por la cultura, lo que ha motivado que el índice de población con estudios medios y superiores sea muy elevado. Un dato a tener en cuenta es que a finales del s. XIX el pueblo contrató a Pedro Terrón, una persona ilustrada natural de Villalcampo, para que hiciera de maestro ya que el Ministerio todavía no se había acordado de ellos. Este señor, junto con algún cura, fue el encargado de alfabetizar a aquellas gentes. La hija más pequeña de Pedro, Venancia, casó con Agustín Berrocal y parte de su descendencia aún vive en el pueblo.
    A finales de los años 20 llegó al pueblo D. David que ejerció de maestro durante más de 30 años y fue un referente para todos. En los años 70 se perdió la escuela y los pocos niños y niñas que quedaron fueron escolarizados en Zamora y, posteriormente, en Muelas del Pan.
    Entre la población de más edad es curiosa la afición por la poesía y es frecuente encontrar personas que escriben versos con gran acierto o que recitan extensos poemas, relaciones o coplas de ciego. Otro dato a destacar es la ausencia casi total de apodos, lo que denota, además de cultura, un gran respeto hacia los demás.
    La tradición que más se conserva es la del Ramo. Consiste en la realización de dos grandes ramos (hoy en día uno solo) a base de pan anisado, rosquillas, manzanas, uvas, acerolas, y otros productos que se subastan de manera ficticia a la puerta de la iglesia el día del Ofertorio.
    Por la noche, los ramos se deshacen y los alimentos se reparten entre toda la población.
    El Ofertorio se celebra el último domingo de septiembre por tradición, aunque la fecha señalada sería a principios de octubre ya que rememora la Batalla de Lepanto.
    Entre los años 50 y años 70, debido a la emigración, se perdieron magníficas tradiciones como La Cordera (en Nochebuena), La Machorra (por todos los Santos), El Gallo (relaciones de mujeres el 23 de enero, San Ildefonso) o las relaciones a San Antón, el 17 de enero. Todavía resiste la cofradía de Las Ánimas, a punto de desaparecer.





    Otros datos de interés

    Antes de la construcción de la presa de Ricobayo los viajes entre Aliste y Zamora se realizaban por un camino que coincidía con lo que ahora es la carretera comarcal que va de El Puerto a El Campillo, ya que el cruce del río Esla se hacía por el paso de San Pedro, donde el río era menos profundo y, además, había un servicio de barquero. El pago de "Las Cuatro Hermanas'" recibe este nombre porque había cuatro encinas casi iguales, donde los viajeros paraban a descansar. En 2010 solo quedaba una encina.

    En 1853 el obispo Rafael Manso mandó construir la escalera de la iglesia y el campanario y rematar la espadaña que todavía no estaba terminada. Hasta entonces se tocaban las campanas con una soga.
    En 1888 la fanega de trigo valía 36 reales y en 1891 las cuentas de la iglesia aparecen en pesetas por primera vez. Antes estaban en reales.
    El negrillo de la iglesia fue plantado en el año 1894 por el cura Pablo García. (curiosamente es el único negrillo que se ha salvado de la plaga que acabó con los demás). Hasta finales de los años 60 había otro más alto detrás de la iglesia, pero fue cortado por un vecino.
    El 8 de febrero de 1925 murió don José María Cid, un abogado zamorano muy apreciado en el pueblo. Los vecinos contribuyeron a sufragar los gastos del sepelio en agradecimiento.
    El cementerio antiguo estaba junto a la iglesia y fue desmontado definitivamente en los años 70 (también se han encontrado enterramientos alrededor de la iglesia y en otros lugares). El cementerio nuevo del Llamero se construyó en 1927 siendo alcalde de San Pedro, Ángel Segurado Domínguez.
    El pueblo nunca tuvo casa del médico; la de los maestros se construyó por 1965 y la del cura sí existió, pero fue vendida y destruida por el 1970.





    Topónimos

    El territorio dependiente de Valdeperdices es muy rico en topónimos que se han ido trasmitiendo de padres a hijos. Algunos de estos nombres están influenciados por el idioma leonés y otros se han ido generando y trasformando durante siglos. A modo de ejemplo mencionaremos los siguientes:
    Carroquebrado, Teso la Horca, el Gramazal, Era el Calvo, Las Estudas, El Pedrón, Los Conforcos, Matalosfrailes, Las Codornices, Las Sebadas, El Geijo, el Bardalón, Valdinisteba, Valdelasierpe, Valdelabá, Valdelamor, Los Espinicos, Las Maravillas, Las Coronas, Regato Retalrozo, Las Barreras, Tierra del Herrero, Suertes Viejas, El Montico, Tesolaleña, Las Fallas, Teso Redondo, Peña Patera, La Cantera, Peñaelpiorno, Trelacuesta, Fuenticas, Las Horretinas, Retahonda, Cantabazales, Tralpiñedo, Las Canales, La Cornocal, Las Praderas, Los Chapazales, El Cajastro, Lagunas de Abajo y de Arriba, Retalacárcel, Carril de las Panaderas, Camino Lomo, Laguna Muga, Laguna Valperero, Casas Viejas, Los Perales, Regato los Toros, Cañada el Chozo, La Baña, Cerro las Cumbres, Las Chozas, La Empedrada, Los Vallejos, Corral del Marranero, El Espinacal, Las Monjas, Las Estaquitas, Los Tejos, Regato las Cañas, Las Monjas, Las Tapias, El hoyo el 10, La Cantarilla, La Cuesta el Trillo, el Pico el Puerto, Los Infiernos, Peñalagar, Valdeclavos, Cantosblancos, El Hospital, Los Judíos, Valdelajara, El Pozo, El Marrón, La Tejonera, El Rebarco, Majadahonda, Regato el Muerto, Los Quiñones, Fuenteblanca, Cabeceros de los Conejos, Retabrava, El Piñedo, El Salinar, La Verea, Las Cuatro Hermanas, La Majada, etc.
    Pedro Berrocal



    NOTA: Muchos nombres de lugares que se citan en el párrafo anterior de Pedro Berrocal, los podéis consultar en el mapa del pueblo que he puesto en el apartado Fotos.




          



    DOCUMENTOS Y TEXTOS RELACIONADOS CON LA IGLESIA


                                                   EL EDIFICIO DE LA IGLESIA

                Antes de que a finales del siglo XX se tirara y se levantara de nuevo, tres curas lo describieron en fechas distintas: D. Manuel Álvarez Masero (1944), D. Agustín Bazal del Santísimo Sacramento (1952) y D. Anastasio Covarrubias Santamaría (1981).

                Descripción de 1944:
                “Es una Iglesia de muy pobre construcción de piedra de pizarra sin labrar. Tiene un pórtico pequeño y según se entra en él a la izquierda una habitación para guardar las andas y otros objetos del culto. A la torre que es de espadaña, con dos campanas, se sube por una escalera interior de madera, que sirve así mismo para la tribuna, colocada en la parte posterior del templo. A la entrada de la iglesia y a izquierda va incrustada en la pared una pila de piedra para el agua bendita. A la derecha hay otra habitación, que es el baptisterio, en el que está una pila de piedra con sumidero y en la pared una pequeña alacena para los objetos necesarios al bautismo. En el presbiterio, al lado del Evangelio está la Sacristía.

    Altares:
    Altar mayor: En buen estado, sencillo, con Sagrario que lleva su llave: a la derecha del mismo hay       una pequeña credencia adosada a la pared, que sirve de peana a la Imagen de San José.
    Altar lateral izquierdo: Frente a la puerta del Baptisterio hay otro altar de madera, en mal estado,        también con Sagrario y llave.”

                Descripción de 1952:
                D. Agustín Bazal mantiene la misma descripción del edificio y de los altares, salvo en dos detalles nimios. Añade el adjetivo “pobre” al hablar del sagrario y cambia la Imagen de San José por la de San Isidro.
      

                Descripción de 1981:
                “Sin estilo y pobretona; su construcción de piedra de pizarra sin labrar y muy mal trazada. Tiene un pequeño portal cerrado y al lado un cuarto trastero. Es de una sola nave y tiene tribuna o coro, desde donde se sube, por escalera metálica, al campanario. Entrando y a la derecha está el baptisterio con su pila de piedra y en la pared una alacena para recoger los objetos necesarios para el bautismo. A la izquierda y cerca del altar mayor se encuentra la sacristía (…)
                En 1973 se adecentó toda la parte del coro o tribuna que amenazaba ruina, reforzando todo el entarimado con viga y tirantes de hierro; se hizo escalera de caracol de subida a la tribuna y otra recta que sube de la tribuna al campanario; ambas escaleras son metálicas. Se colocaron unos 20 mts. de terrazo y se hicieron nuevas puertas que hacen de canceles y se colocó nueva instalación eléctrica. (…)
                A excepción de la parte reformada, toda ella se encuentra en estado deficiente. (…)


                El altar mayor, sencillo y pobre, en regular estado; en su parte central lleva el sagrario, metálico, en buen estado.
                El altar lateral, frente al baptisterio, en mal estado. (…)
    En el altar mayor, en su parte central hay una pequeña imagen de Xto, resucitado; y más arriba la Asunción de la Virgen en tamaño más reducido. A ambos lados del altar mayor hay dos credencias, en el lado derecho se encuentra la imagen de San Isidro y en la del lado izquierdo la de San José.
                En el altar lateral, en su parte central está la imagen de la Virgen del Rosario, es de las vestidas y su valor artístico nulo. Sobre la mesa de este altar lateral y al lado de la Virgen están San Antón y la Asunción. En el cuarto trastero se encuentra una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, pero tiene las manos rotas y todo él deteriorado. (…)
                La torre es de espadaña, de piedra granítica, lleva dos campanas, no muy grandes, pero en buen estado, y en relación con el conjunto se encuentra en regular estado.”

                                                                                      Luisa Román Rodrigo



                                                               EL CEMENTERIO

                Hasta 1834 se enterraba dentro la iglesia. En una partida de 1829 se dice: “Hizo testamento y mando se le enterrase arco arriba con entierro mayor”. Después de esa fecha se enterraba en el cementerio que se hallaba detrás de la iglesia. En una partida de 1850 consta: “Asistí a dar sepultura eclesiástica en virtud de acto judicial en el cementerio de dicha parroquia al cadáver de...”
                Hasta 1928, más o menos, no se empieza a comprar ataúdes para dar sepultura a los fallecidos. Se llevaba a los cadáveres en un cajón abierto por arriba, sin tapa. Al llegar al cementerio se le sacaba para la hoya. El difunto iba sin envolver y cuentan los ancianos que en alguna ocasión al caerle encima la tierra y las piedras le golpeaban la cabeza y quedaban los sesos al aire.
                La costumbre de usar un mismo cajón para todos debió de estar muy extendida en España porque se decía el refrán:
                            “Contra el Rey y la Inquisición, chitón,
                            y si chitas, al cajón”.
                Todavía en el inventario de 1944 de D. Manuel Álvarez Masero consta que la Iglesia tiene dos cajas para trasladar los cadáveres.

                En 1927, en un terreno comunal que hasta entonces se había utilizado para entoñar las vacas muertas, el Ayuntamiento de San Pedro de la Nave construyó un nuevo cementerio. Luego se lo cedió a la parroquia. En el archivo parroquial existe un certificado que dice así:

                            “Cementerio de Valdeperdices
                Don Luis Antón Rodríguez Secretario del Ayuntamiento de San Pedro de la Nave del que es Alcalde Presidente Don Angel Segurado Domínguez
                Certifico: Que en el libro de sesiones que en este año lleva el Ayuntamiento Pleno al folio once existe una que entre otros particulares contiene los siguientes
                Así mismo acordamos por unanimidad el que el nuevo Cementerio construido en el pueblo de Valdeperdices al pago del mismo a do dicen Llamero en vez de ser municipal se lo ceden a la parroquia o sea que es parroquial de nuestra Señora de la Asunción. Sin mas asuntos de que tratar se levanto la sesion que firman todos los concurrentes de que yo el Secretario certifico. El Alcalde Angel Segurado. Alonso Rodrigo. Ceferino Bartolomé. Nicolas Ferrero. Angel Corcero. Rafael Rodrigo. Miguel Roman. Juan Luis. El Secretario Luis Anton. Todos rubricados.
                Y para que conste expido la presente que firmo visada por el Señor Alcalde, en San Pedro de la Nave á cuatro de Septiembre de mil novecientos veintisiete.
                                                   El Alcalde Angel Segurado     El Secretario Luis Anton”

                La ampliación de ese cementerio con la construcción de los panteones se realizó siendo alcalde José Manuel.
                                                                                      Luisa Román Rodrigo


                                                              CASA RECTORAL
               
                “Cuaderno, asiento de las cuentas de la casa Rectoral del lugar de Valdeperdices, que dio principio en veintinueve de Noviembre de 1882 siendo cura economo Dn. Marcos Antón y visitador Dn. Geronimo Salvador parroco de la Hiniesta el que le puso de renta cien reales anuales para la conservacion de la misma cuyo cuaderno consta de quince folios. Marcos Anton.

                Visita extraordinaria
                La hizo D. Geronimo Salvador parroco en la Hiniesta y vista la advertencia anterior se hizo cargo de la casa rectoral de Valdeperdices y la hallo en malisimo estado. Tiene la puerta principal al naciente y se entra en un cuerpo casi cuadrilongo de pequeñas dimensiones. En su derecha hay una puerta que da para una habitacion dentro de la cual hay otra que hace de cuadra y pajar: mas adelante esta la cocina vastante obscura sin que pueda darsele luz mas que por el tejado. En la izquierda hay otra puerta que da a una sala y esta a otra que tiene su alcoba: en la derecha de la sala hay una portada para otra habitacion que es capaz de una cama: mas adelante y frente a la puerta de la cocina hay otra qe. abre al cuarto donde se encierra el carbon. Paralela a la puerta de la casa está la puerta del corral defendida de un portal mirando al poniente. Al norte del corral estan pajar cuadra y pocilga con gallinero. El corral linda al poniente con cortina que tiene las lineas de longitud paralelas a las de casa y corral, y linda al naciente con camino de Monteconcejo y al medioda. con tierras de Miguel Roman y Domingo Gonzalez. Tiene esta casa otra cortina que linda por norte medioda. y poniente con prados publicos y con naciente con dho. camino. Y otra cortina que linda al naciente con prados publicos, mediodia con prado de Juan Antonio Rodrigo, poniente con dho. camino y por norte con tierra de Antonia Roman.
                La casa tiene la pared de poniente muy vencida y amenaza ruina; pues ya no fija en ella la viga del corral; el sombrero de dha. casa esta sin servicio, pues despues de darse muchas goteras tiene la terradura cabrios y vigas principales podridos. Ademas no tiene mas doble que el de cuerpocasa y tambien esta coronjoso e inservible. Para atender a las primeras necesidades, que son caer la pared y tejado y reponerlos se precisan 1000 rs. al menos. Hecha esta obra puede conservarse dho. edificio con la renta anual de cinco duros, cuya renta se fija para lo sucesibo. Y para que asi conste lo firma dho. Señor visitador con el señor cura interesado a veinte y uno de Novre. Año mil ochocientos ochenta y dos, de qe. yo el Srio. certifico.
                Geronimo Salvador rubricado. Marcos Anton rubricado. Anselmo Campos rubricado.”
      
                “Visita de Casas rectorales de 1890.
                En el pueblo de Valdeperdices y dia doce de Agosto de mil ochocientos noventa, los que suscriben parrocos de Valcabado y San Juan de Cubillos nombrados visitadores de casas rectorales de esta parte del arciprestazgo de Zamora, en junta arciprestal del mismo, la hicieron de esta de Valdeperdices a cargo de D. Santiago Sastre curo Economo de la de dicho pueblo de cuya visita resultó: que reconocida dicha casa la hallaron en un estado malisimo, ruinosa la pared de la frontera, los dobles sin servicio y el vuelo en igual estado, siendo necesaria su inmediata reparacion por la exposicion a mayores ruinas y desperfectos; pudiendo el Economo reclamar ó solicitar del Sr. Obispo le autorice para hacer uso de fondos de la fabrica y gastar en dicha obra mil quinientos reales con cuya cantidad podrá cubrir las mas urgentes necesidades. Hecha esta obra, para los desperfectos ordinarios se le señalan veinticinco pesetas como renta anual.
                Vistas las cuentas desde la ultima visita, las encontraron bien estendidas.
                Para que conste firmamos la presente y sellamos con el de la parroquia de que yo el Secretario certifico.
                            Guillermo Anton rubricado. Juan Calzada rubricado”

                Descripción de D. Agustín Bazal del Santísimo Sacramento (1952):
                “Hállase situada la casa Rectoral al Oeste del pueblo de Valdeperdices, separada de su Iglesia. Está muy deteriorada y la parte posterior a su fachada tiene agrietada su pared estando en peligro de caerse. Frente a su entrada tiene un pasillo con dos habitaciones, una a la derecha con una alcoba y otra a la izquierda con dos alcobas y ventana al exterior; a continuación en la parte derecha hay una puerta que da acceso a la escalera para subir al sobrado; a la izquierda esta la cocina con su despensa y ventana que da al corral, a continuación está el corral, que tiene su cuadra y pajar. Junto a la casa, hay un terreno de unos tres celemines, que esta abandonado por no tener la cerca levantada y por esa causa no se puede plantar ni sembrar nada, porque no salen de allí las gallinas de los vecinos. Tiene además otra finca algo separada de la casa, en la carretera que sale del pueblo a empalmar con la general de Zamora de unos tres celemines la cual tiene arrendada un vecino del pueblo pagando al año 250 pts.
                            Valdeperdices 31 de agosto de 1952.
                                                   Agustín Bazal del Santísimo Sacramento”

                “1973. Con autorización expresa del Sr. Obispo de la Diócesis, y a través del Consejo de Administracion se ha vendido parte de la finca o huerto de la casa rectoral, con un total aproximado de 400 mts2 de superficie, cuyo valor en pesetas ha sido de cuarenta mil, para invertir en breve en reparaciones y mejoras de la iglesia parroquial. Cesión que la casa rectoral hace a la iglesia y que está basada en la autorización y aprobación de la Superioridad. Y para que conste lo firmo y sello. Enero de 1973. El sacerdote encargado. Anastasio Covarrubias rubricado.
                Dentro del mismo año 1973 y a consecuencia de haber vendido parte de la cortina lindante a la casa rectoral, se procedió a la venta del resto de la finca o huerto juntamente con la casa rectoral. Fue el mismo Administrador General de la Diócesis quien procedió a la venta en favor de Faustino Berrocal. Después de las tasaciones oportunas y estando ambas partes de acuerdo, se ultimó la compra-venta por un importe total de ciento treinta mil pts. 130.000), cantidad que queda en depósito en el Obispado a nombre de esta Rectoral de Valdeperdices. Y para que conste, siendo testigo del trato, lo firmo y sello en Valdeperdices, noviembre de 1973. A. Covarrubias rubricado”
      
                                       Luisa Román Rodrigo



    Esto es lo que queda de la casa del cura. El ventanuco del sobrao la delata
    foto: Jose m Gregorio 

    DIEZMOS, PRIMICIAS Y VOTO DE SANTIAGO

                En San Pedro de la Nave se pagan diezmos (de cada diez partes de cosecha una es para el monasterio de San Benito de Zamora), primicias (una ochava de cada especie en llegando a veinte de cosecha, que se paga a la fábrica de la Iglesia) y el Voto de Santiago (una ochava de trigo en llegando a veinte la cosecha de todo pan).
                Los datos de los diezmos del siglo XVIII correspondientes al Monasterio de San Benito de Zamora se hallan en un libro de la parroquia de San Torcuato.
                El libro de tazmías de San Pedro (1814-1835) en el que se recogen los datos de los diezmos del priorato empieza así: 
                “Libro de Tazmias de la Villa de San Pedro de la Nave y pueblos de su jurisdicion, es decir: Valdeperdices, el Campillo, la Pueblica, Villanueva de los Corchos, y Villaflor que dá principio en el Año de mil ochocientos catorce, siendo Abad del Monasterio de San Benito extra muros de la Ciudad de Zamora, a donde pertenece, el Rmo. P. Mro. Fr. Andres Mendoza, y Prior y Cura actual el P. Fr. Anselmo Vela, Monge Profeso del Monasterio de San Benito el Real de Valladolid”.

                Tras el recuento anual de los diezmos el Prior escribe casi siempre lo mismo:
                “Cuyas cantidades que van expresadas en granos han entrado en esta cilla en este presente año de mil ochocientos quince y pertenecen íntegramente al Mo. de San Benito extra-muros de la Ciudad de Zamora, excluyendo solamente lo que corresponde a S. M. por el concepto de Real Noveno, porque las Primicias son y pertenecen á la fabrica de esta Iglesia como igualmente las que causan los vecinos de Valdeperdices estan adjudicadas á aquella Iglesia para el Culto y se previene que en toda la jurisdicion solo hay una Casa Mayor Excusada ó de Rey la que causa su diezmo para S. M. Y para que conste lo firmo villa de San Pedro de la Nave (...)
                En 1814 los valdeperdiceños solo entregan diezmos de trigo y centeno. La cebada empezará en 1815, pero se cultiva poco.
                En 1821 (dentro del trienio liberal), tras la segunda exclaustración, sin embargo, ha de explicar el Prior:
                “Tazmia del medio Diezmo, en vrd. del Decreto de las Cortes ordinarias celebradas en Madrid en fecha 28 de Mayo de 1821 en el que se dispone que el Diezmo se haga de la mitad de lo qe. se ha exigido hasta aora”.
                Y al final de los datos de ese año se dice:
                “Las cuales cantidades de Granos figuradas han correspondido al Señor cura á excepcion de catorce fanegas que se han dado al Colector por la recaudacion. El Diezmo de estas poblaciones pertenecia antes al suprimido Monasterio de San Benito de Zamora, y hoy por disposicion de las Cortes la Junta Diocesana há hecho de él el correspondiente reparto. Las Primicias son de la fabrica de la Igla. Y por verdad lo firmo. Villa de San Pedro de la Nave 20 de octubre de 1821.
                                                               Anselmo Velas. Cura

                Luego aparece otra nota, más adelante, que se refiere también al trienio liberal (1820-1823) y que explica la vuelta a la situación anterior cuando acaba este y se vuelve al absolutismo.
               
                El libro de Tazmias acaba con la desamortización, cuando compra el término de Valdeperdices el Señor de Villachica. A partir de entonces los valdeperdiceños ya no tendrán que ir con los Diezmos a San Pedro. Las rentas las pagarán en el propio Valdeperdices. El Señor de Villachica poseía una gran panera donde hoy viven Toriana y Eutimio y ahí le llevaban los granos que debían pagarle.
                                                                                      Luisa Román Rodrigo


    LISTA DE CURAS DE VALDEPERDICES

    Desde que en el priorato de San Pedro de la Nave se anotan los datos de bautismos, matrimonios y defunciones (1611) sabemos que nuestro pueblo tiene iglesia, pero hasta 1786 la atendía el prior que vivía en San Pedro. Y parece que los valdeperdiceños pedían que un cura residiera permanentemente en Valdeperdices. Porque para que un moribundo recibiera el auxilio espiritual tenían que ir a buscar al prior y a veces la distancia le impedía llegar a tiempo. En los casos más urgentes irían a llamar al párroco de Almendra del Obispo o al de Palacios, pero no siempre aceptarían o podrían acercarse a Valdeperdices y algún que otro valdeperdiceño debió de irse al otro mundo sin los sacramentos que había pedido. En una partida de defunción se lamenta el prior precisamente de eso. Habían ido a buscar al de Palacios, no había querido asistirlo y a él no lo habían llamado.

    En los libros parroquiales constan todos los priores de San Pedro desde 1611. Hasta que en 1786 empieza a vivir un cura de asiento en Valdeperdices hubo 68. Los curas que han llevado la parroquia de nuestro pueblo desde entonces unas veces solo han tenido a su cargo esta y en otras ocasiones la han llevado junto con la de Almendra y la de El Campillo o la de Palacios. En alguna ocasión también con Muelas. En la actualidad, ante la escasez de sacerdotes, D. Luis Santamaría lleva varias parroquias.

    Sobre todo al principio Valdeperdices debía de ser un destino poco apetecible, pequeño, mal comunicado, con muy pocos vecinos... Llama la atención que algunos curas fallecieran al poco de llegar y fueran enterrados en el pueblo.

                Los curas:

                1786 D. Francisco Sabugo
                1790 D. Balthasar Rodriguez
                1798 D. Manuel Senrra (fallece en 1808)
                1808 D. Fernando Arguelles
                1814 D. Yldefonso Riaza
                1823 D. Manuel Fdez.
                1823 D. Julian Garcia
                1824 D. Manuel Gañan (fallece en 1830, “repentinamente, de susto”)
                1829 D. Fernando Arguelles (fallece en 1831, de “hydropesia”)
                1831 D. Benito Perez
          1832 D. Pedro Regalado Sainz (fallece en 1833, “enfermedad aguda y ejecutiva”)
                1833 D. Manuel Gra. Presa
                1840 D. Miguel Alonso
                1841 D. Simon Fdez.
                1844 D. Miguel Alonso
                1845 D. Nicolas Ruiz
                1848 D. Jose Merino
                1859 D. Marcos Anton
                1863 D. Casimiro Moreno
                1867 D. Francisco Hdez (fallece en 1871, de “fiebre tifoidea”, 36 años)
                1871 D. Juan Antonio Martin Rivero
                1875 D. Ramon Gonzalez
                1881 D. Marcos Anton
                1884 D. Daniel Sanchez
                1889 D. Marcos Anton
                1889 D. Santiago Sastre
                1893 D. Angel Alfageme Alonso
                1894 D. Pablo Garcia
                1900 D. Julian Sanchez Gallego
                1912 D. Santiago Sastre
                1936 D. Vicente Morillo Morillo
                1936 D. Frco. Gamazo de la Peña
                1938 D. Santiago Sastre
                1939 D. Vicente Garzón
                1944 D. Manuel Álvarez
                1939 D. Augusto de Paz (fallece en 1943)
                1948 D. Carlos Calvo
                1950 D. Agustín Bazal del Santísimo Sacramento
                1954 D. Servando Herrero Toranzo
                1955 D. Eufemiano Moran Martinez
                1958 D. Angel Jambrina Cabrero
                1960 D. Tarsicio Magdaleno Morejón
                1972 D. Anastasio Covarrubias Santamaría
                1982 D. Félix-Carlos Martín
                1987 D. Gabriel Benavides Ferrero
                1989 D. Agustín Chillón Calvo
                1989 D. Pablo Castaño Castaño
                1996 D. José Miguel Turiel
                2002 D. Ángel Pérez Fernández
                2003 D. Esteban Vicente Hernández y Florencio Gago Rodríguez
                2008 D. Luis Santamaría del Río y D. Florentino Pérez Vaquero
                2009 D. Luis Santamaría del Río
                Luisa Román


    Como complemento al texto de Luisa, aquí inserto copia del libro "Guía de la Iglesia de Zamora" editado en 1973. En esta copia se pueden ver tanto los habitantes de cada población, como el párroco que les corresponde.


    Jose m Gregorio


    Como la historia de la iglesia de San pedro de la Nave está tan ligada a nuestro pueblo, paso a transcribir su historia y la leyenda de San Julián y Santa Basilisa que, según reza la tradición, fueron los constructores  y están enterrados en ella.

    SAN PEDRO DE LA NAVE.

    Las dos fotografías que inserto a continuación, están en el "Catálogo monumental de España, Provincia de Zamora 1903-1905" de Don Manuel Gómez Moreno. Gracias a él, que fue el descubridor del valor arquitectónico de la iglesia, se pudo salvar de quedar cubierta por las aguas del Embalse de Ricobayo.

    Siendo Ministro del Ramo el zamorano Santiago Alba Bonifaz, se declaró Monumento Nacional en 1912.

    Cuando se acordó el traslado, se barajó la posibilidad de llevarla para Madrid; pero una opción muy defendida fue la de llevarla para Zamora. Esto creó una gran polémica de la que se hizo eco en varias ocasiones El Correo de Zamora; pero, gracias a que en El Campillo no había iglesia, el Obispo decidió su traslado al Campillo.

    El traslado se hizo numerando las piedras y se realizó entre 1930 y 1932. 

    En el traslado, como se puede observar en las fotos que he insertado, se prescindió de los añadidos que tenía, como el campanario, un cercado de piedras que la rodeaba, construcciones adosadas, etc.

    La iglesia antes de ser trasladada al Campillo (Obsérvense a los paisanos que posan delante de la iglesia)


    Emplazamiento original  al lado del Esla


    HISTORIA Y LEYENDA:

    Por aquellos tiempos, a contar del año 878 de las treguas con los moros, se fabricó San Pe­dro de la Nave, descrito por Garnacho en su libro tantas veces citado. «Visitando el torrentoso Esla ,dice que, naciendo en las montañas de Tarna, en la provincia de Leon, y engrosado su curso de más de treinta leguas con las aguas del Cea, el Órbigo y el Tera, sin contar otros afluentes de menos importancia, rompe impetuoso las estribaciones de la Sierra de la Culebra, que se ope­nen á su paso, y corre hasta precipitarse en el Duero por tajos inaccesibles, más abajo de Almaraz, frente a la. Confluencia con el Aliste, en un valle estrecho y cerrado por altas y fragosas colinas, se detuvo en la villa de San Pedro de la Nave, que no es menor la categoría municipal de aquel grupo de viviendas, compuesto de siete casas con treinta habitantes; pero con jurisdicción tan vasta, que se extiende á los lugares de Almendra y Valdeperdices, situados, como San Pedro, a la izquierda del Esla, y á los de la Pueblica, el Campillo, Villaflor y Villanueva de los Corchos, que están á la derecha, con los cuales forma el distrito municipal de su nombre.
    »Es de advertir que de estas aldeas sólo las dos primeras tienen iglesia, y que, por carecer de ella las otras cuatro, se ven sus respectivos vecinos en la necesidad de acudir á oír misa á la de San Pedro de la Nave, y el párroco, obligado a pasar y repasar, el río en una mala barca, que, cual la de Caronte, tiene que conducir los muertos al único cementerio de la fe­ligresía. 

    Leyenda de San Julián y Santa Basilisa constructores, según la tradición, de la iglesia de San Pedro de la Nave:

    « San Julián, hijo único de familia ilustre, persiguiendo un ciervo en cacería, vió volver el rostro al animal que le dijo: "Tú que has de matar á tus padres, no es mucho que quieras matarme á mi". 
    » Paróse atónito al oír semejantes palabras, tan mila­grosamente pronunciadas, y acto continuo, sorprendido y meditabundo, se retiró á su casa, donde permaneció al­gunos días, atormentado por la idea de que se realizara tan terrible vaticinio. 
    »Para evitarlo á toda costa, no halló mejor medio que abandonar para siempre su patria, como lo hizo poco tiempo después, aparentando una cacería, y dejando á sus padres en el mayor desconsuelo, con la creencia de que hubiera sido devorado por las fieras. 
    »Julián, sin rumbo fijo, fué á parar á la Lusitania, donde á la sazón había un príncipe que traía guerra con otro, enemigo suyo. Como caballero, y ejercitado en las armas, tanto para dar una muestra de gratitud por la hos­pitalidad que le había concedido, como por el deseo de hallar una muerte honrosa, se alistó en las banderas de aquél, dando tantas pruebas de valor é inteligencia en sus empresas militares, que, por ellas y sus hechos y hazañas, colmóle el príncipe de honores y mercedes. 
    » Terminada la guerra, y enamorado Julián de una no­ble señora, viuda, joven y rica, se casó con ella, con licencia del Príncipe, que, para más honrarle, y como muestra de benevolencia, la dió en dote un castro ó lugar fortalecido de murallas. 
    » Entre tanto, los padres de Julián, que, por las pes­quisas que habían hecho, no habían hallado el menor ras­tro ni vestigio de que hubiera muerto su hijo de la ma­nera desastrosa que se imaginaron al principio de su ausencia, con alguna vaga noticia, además, de que vivía en tierra extraña, emprendieron en su busca un largo viaje, teniendo al cabo de su peregrinación la dicha de saber que vivía en tal villa (la de la dote de Basílica, cuyo nombre calla el cronista), casado, feliz y opulento. 
    » Llegan, por fin, al lugar deseado, y ya en la casa que habitaba, preguntan por Julián, que á la sazón estaba ausente. Visitan á Basilisa; dícenla quiénes son, y ella, por las señas que su marido le había dado, les reconoce, demostrando la mayor alegría por su feliz llegada. Hos­pédalos con amor, y para más honrarlos, hace aderezar para su regalo y descanso la misma cámara y lecho don­de ella y Julián dormían. 
    » No bien tañeron, á la mañana siguiente, la campana de la iglesia á la misa de alba, fuese á oirla Basilisa, con una de sus doncellas, dejando acostados á los ancianos pa­dres de Julián, Llega éste entre tanto, y en apeándose, sin hacer estruendo, puesto que halló abierta la puerta de la casa, dirígese á su aposento, que estaba oscuro, y tentando las almohadas del lecho, para sorprender amorosamente á su esposa, reconoce que en vez de una había dos cabezas. 
    »La sangre se agolpó súbitamente á la suya, y ciego de ira, creyéndose deshonrado, celoso y colérico, precipi­tándose sobre el lecho, puñal en mano, ¡insensato! dejó sin vida á los que tranquilamente reposaban. 
    »Vuelve furioso á montar á caballo, resuelto á aban­donar para siempre su casa, cuando, á los pocos pasos se encuentra á Basilisa, que volvía de la iglesia. 
    »-¿ De dónde vienes ?-le pregunta- confuso y sor­prendido. 
    »-De dar gracias á Dios - responde cariñosa- por la llegada de tus padres, a quienes al fin he tenido la di­cha de conocer. 
    » Como un rayo, al oír tal respuesta, penetró en su alma la terrible idea del doble parricidio que acababa de come­ter; y sin saber lo que le pasaba, maldiciendo su ligereza y arrebato, recordando, lleno de dolor, las milagrosas pala­bras del ciervo, se alejó de aquellos parajes, retirándose a un desierto á expiar tan gran culpa, acompañado de su mujer, que no quiso abandonarle, diciendo que así como había sido su fiel compañera en los contentos y prosperi­dades, lo sería igualmente en las adversidades y disgustos. 
    » Partieron, en efecto, á la ventura, después de haber dejado para los pobres gran parte de sus bienes, y vinie­ron á parar á un sitio agreste y solitario en la ribera del Esla. Allí, con su industria, con limosnas y los haberes que trajeron, construyeron un hospital, en el que hospedaban á los caminantes y peregrinos, dándoles posada, comida, y pasaje seguro por el río en una barca que ma­daron hacer al efecto. 
    » Una noche de Diciembre, fría y tenebrosa, en que el huracán encrespaba las aguas del Esla, desbordadas por una gran crecida, oyéronse en la ribera opuesta las voces lastimeras de un pobre que demandaba le pasaran el río. Julián , lleno de caridad, desafiando á los elementos, y puesta su confianza en Dios, le condujo en su barca feliz­mente al hospital, y despojándole de los húmedos andrajos que le cubrían, después de calentar al fuego sus ateri­das carnes, le acomodó en su propio lecho, por no tener ya otro albergue desocupado. Dióle las gracias el pobre pere­grino, diciéndole en son de profecía al tiempo de marcharse, que pronto, y en un mismo día, irían él y Basilisa á gozar de la gloria de los justos, por haber satisfecho cumpli­damente por sus pecados de una manera tan grata á Dios».
    »La tradición piadosa añade que aquel pobre era un ángel, mensajero del próximo tránsito de ambos consor­tes, ocurrido á siete días del mes de Enero (la crónica no dice de qué año), cuyos cuerpos fueron sepultados en la iglesia-hospital de San Pedro de la Nave, donde perma­necieron olvidados muchos años. 
    »El año 1601, dice el MS., fueron hallados por un monje, que ejercía la cura de almas de aquella parroquia, y colocadas sus reliquias en el altar mayor, por disposición del abad de San Benito de Zamora, Fr. Alonso del Corral, á 13 días del mes de Mayo del mismo año, después de una devota procesión y función solemne de igle­sia, á la que asistió gran concurso de gente de la comar­ca y del reino de Portugal.» 
    Como datos importantes, añade el comentador que el año de 940 donó el rey D. Alfonso la hacienda de Valdeperdices al monasterio de San Pedro, dependiente del de Sahagún; por esto fué la villa vere nullius diocesis hasta la extincion de la Orden de San Benito.

    (Extracto del libro "Memorias Históricas de la Ciudad de Zamora, su Provincia y Obispado", Cesáreo Fernández Duro, 1882)
    Jose m Gregorio

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